¿Y si un robot pudiera recorrer nuestros cultivos, recoger información directamente en el campo y ayudarnos a tomar mejores decisiones? Extremadura prueba un perro robot para mejorar la gestión de los cultivo, a través de AGRHOUND, un proyecto de innovación en el que participa el Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario (CTAEX), que ha presentado en Badajoz un perro robot diseñado para explorar nuevas aplicaciones de la robótica en la agricultura.
La plataforma, con una estructura cuadrúpeda y capacidad de desplazamiento autónomo, se ha mostrado en funcionamiento durante una demostración práctica en la finca experimental de CTAEX. Su objetivo es estudiar cómo pueden utilizarse estos dispositivos para automatizar tareas, facilitar la monitorización de las explotaciones y obtener información útil para la gestión agronómica.
Pero ¿en qué puede ayudar una tecnología como esta a los agricultores? Una de sus principales posibilidades es recorrer las parcelas y servir de soporte a sensores y sistemas de monitorización. De esta forma, el robot podría contribuir a recoger datos sobre las condiciones del cultivo y facilitar un seguimiento más preciso, siempre en función de los sensores y aplicaciones que se incorporen.
Del viñedo a las plantaciones de mora
El proyecto AGRHOUND estudiará las posibilidades de esta tecnología en dos entornos agrícolas diferentes: los viñedos y las plantaciones de mora cultivadas en macrotúnel.
En el caso de la vid, los ensayos se desarrollan junto a Bodegas Familiares Matarromera, en Valladolid, mientras que las pruebas con mora se llevan a cabo en las instalaciones de Social Berries 4.0, en Huelva.
Los investigadores evaluarán cómo se desplaza el robot entre las plantas, cómo se adapta a las características de cada explotación y qué posibilidades ofrece para incorporar herramientas de captación de información agronómica.
La elección de estos dos cultivos permitirá comprobar si una misma plataforma puede desenvolverse en sistemas productivos diferentes, con necesidades y condiciones de trabajo específicas.
¿Qué ventajas podría tener para el agricultor?
La robótica agrícola busca facilitar el trabajo en el campo y mejorar la información disponible para tomar decisiones. Si los ensayos ofrecen resultados satisfactorios, plataformas como esta podrían tener aplicaciones en el seguimiento de las parcelas, la detección de variaciones entre zonas de cultivo y la recopilación de datos para planificar determinadas labores.
¿Podría ayudarnos a detectar antes un problema en las plantas? ¿Serviría para conocer mejor el estado de una parcela sin tener que recorrerla continuamente? ¿Podría facilitar un seguimiento más preciso de nuestros cultivos? Son algunas de las posibilidades que este tipo de tecnología pretende explorar.
No obstante, todavía es necesario evaluar su funcionamiento en condiciones reales y determinar qué tareas puede realizar de forma eficaz. El proyecto se encuentra en fase de experimentación, por lo que estas aplicaciones deben entenderse como posibilidades de desarrollo y no como prestaciones ya demostradas.
La Agricultura 5.0 busca abrirse paso en el campo
La iniciativa forma parte de la Agricultura 5.0, un modelo que combina robótica, digitalización, sensores e inteligencia artificial para avanzar hacia explotaciones más eficientes y una gestión basada en datos.
AGRHOUND reúne a CTAEX, Bodegas Familiares Matarromera, Social Berries 4.0, SpectralGeo y SOLTEL, con la colaboración de la Fundación Prodti. El proyecto está cofinanciado por la Unión Europea, a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), y por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
El reto ahora es comprobar si este tipo de robots puede convertirse en una herramienta útil, accesible y rentable para las explotaciones. Porque la pregunta ya no es solo qué tecnología puede llegar al campo, sino cómo puede ayudarnos a conocer mejor nuestros cultivos, ahorrar recursos y tomar decisiones más acertadas en el día a día.







