spot_img

La publicación agraria líder

sábado, abril 13, 2024
spot_img
InicioGeneralLa cadena desde el campo hasta la mesa ha demostrado su fortaleza

La cadena desde el campo hasta la mesa ha demostrado su fortaleza

Cadenas de alimentación como Mercadona, igual que sus proveedores, han sometido sus estructuras a una prueba de fuerza de la que han salido consolidadas. En esta crisis han cobrado nuevo significado conceptos como sanidad o seguridad

 

Hacer la compra diaria puede parecer un acto rutinario, pero lleva detrás tal esfuerzo y organización que ha sido una verdadera heroicidad conseguir que los españoles tuvieran acceso a los productos básicos. Más si cabe en el caso de compañías como Mercadona, que ha visto consolidada su cuota de mercado pero también su responsabilidad ante empleados y clientes.

La tensión introducida en el día a día se ha trasladado a los proveedores de la empresa, productores de alimentos que en muchos casos son también líderes en innovación. Es el caso de la leonesa Patatas Hijolusa y del Grupo Virto, con una actividad desplegada por toda España y que en Castilla y León implica el compromiso de centenares de agricultores.

La crisis desatada por el coronavirus ha dejado claro que el sector de la alimentación tiene una importante función social. En el caso de Mercadona, más allá del esfuerzo por poner alimentos en los lineales se han adoptado múltiples medidas para garantizar la seguridad de clientes y empleados, como la modificación del horario de apertura, la adaptación de algunas secciones, el refuerzo de la seguridad y de las tareas de desinfección.

Además, la compañía está entre los impulsores de #EstoNoTieneQueParar, una iniciativa para hacer visible el esfuerzo de las empresas que siguen trabajando y reinventándose, con lo que impulsan la recuperación económica del país.

Proveedor Totaler

La evolución del Inteproveedor y del Proveedor Especialista hacia la figura del Proveedor Totaler es el camino que Mercadona recorre desde hace años. El desarrollo del Modelo Totaler es un proyecto abierto en el que no importa el tamaño del fabricante y sí su especialización y agilidad para satisfacer al ‘Jefe’ (el cliente) con productos de alta calidad a un precio reducido. Un proyecto que establece un nuevo marco de relación, y que ha demostrado su acierto durante la presente crisis.

El valor de la colaboración para Hijolusa

Para una empresa familiar como Patatas Hijolusa, los primeros días en los que se instauró el estado de alarma supusieron unas jornadas “muy duras”, que se tradujeron en un fuerte incremento de la demanda, “haciendo que se multiplicaran por dos los pedidos en cuestión de horas”.

Para cubrir estos picos de demanda su equipo humano tuvo que volcarse para evitar el desabastecimiento, un reto organizativo que hubo que afrontar para reducir la incertidumbre en la sociedad. Esto supuso contratar y formar a 30 nuevos trabajadores, como recuerdan desde la compañía.

“Trabajar como un equipo, en colaboración mutua y aportando confianza, es la fórmula para cumplir los objetivos comunes”, señalan desde Patatas Hijolusa. Un sistema que también aplican con sus agricultores, garantizando la rentabilidad de sus cultivos mediante contratos previos a la siembra.

“No hay que olvidar que Mercadona tiene la cuota de mercado más alta en nuestro país, motivo que también explica la alta demanda que tuvo que atender y que trasladó a los proveedores”, recuerdan.

En España, Patatas Hijolusa recoge sus patatas en 2.400 hectáreas distribuidas en todo el territorio nacional. Solo en Castilla y León, el año pasado la producción superó las 60.000 toneladas.

“El esfuerzo y el trabajo que nos ha requerido la implantación de un sistema de funcionamiento basado en la mejora continua y la innovación nos permite realizar previsiones a varios meses vista. En estos momentos, tanto la cantidad como la calidad que exigen los estándares de Mercadona son factores que tenemos cubiertos”, recalcan desde la compañía leonesa.

Grupo Virto: “Es una responsabilidad”

El confinamiento de los españoles también se ha sentido como “una responsabilidad” en Grupo Virto, que suministra a Mercadona numerosas referencias de productos vegetales. Por eso no ha importado “trabajar festivos y fines de semana” para garantizar el suministro. Pasados los primeros días y alcanzada una cierta normalidad, “hemos comprobado cómo las verduras congeladas han ganado adeptos”, subrayan desde la compañía.

La espinaca es uno de los principales productos para Grupo Virto, con una producción continua que se extiende durante todo el año gracias a trabajar en zonas diferentes: Andalucía, Extremadura y Castilla y León.

La zona de Castilla y León se diferencia del resto porque cuenta con dos periodos de campaña: en el primero, se siembra entre febrero y principios de mayo y se cosecha entre mayo y julio. En el segundo periodo, se siembra entre julio y septiembre y se cosecha entre septiembre y noviembre. En esta zona los ciclos de cultivo son más cortos: entre 55 y 75-80 días.

Actualmente cuenta con cuatro referencias de espinaca en los lineales de Mercadona, por dos de guisante: el fino (en formato de un kilo) y el más tierno, en formato de 300 gramos.

Su producción se reparte en varios centros de especialidad situados próximos a las zonas de cultivo: Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Navarra, La Rioja y Aragón. La siembra abarca de diciembre a marzo y la cosecha, entre mayo y julio.

“Nuestro principal reto siempre ha consistido en seguir trabajando con los agricultores mano a mano, buscando mayor rentabilidad en campo y eficiencia en el proceso productivo”, subrayan desde Grupo Virto.

NOTICIAS RELACIONADAS
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img