InicioGeneralLa campaña del girasol avanza con buenas perspectivas en Andalucía y la incertidumbre puesta en Castilla y...

La campaña del girasol avanza con buenas perspectivas en Andalucía y la incertidumbre puesta en Castilla y León

Los buenos precios sostienen las expectativas del cultivo, aunque la evolución de las lluvias será determinante para la producción en Castilla y León, donde se concentra el 45% buena parte de la superficie nacional

Natalia Lozano

La campaña del girasol ya ha comenzado en Andalucía, aunque de forma todavía muy limitada. Las primeras cosechas se han iniciado esta semana, aunque el grueso de la recolección arrancará a partir de la próxima semana debido al retraso que registraron las siembras.

Según explica César Álvarez, de Oleokelsa, «en Andalucía se ha empezado a cosechar esta semana, aunque la gran mayoría empezará más bien a partir del lunes porque las siembras se retrasaron un poco». Las previsiones apuntan a unos rendimientos medios cercanos a los 1.000 kilos por hectárea, una cosecha que califica como «más o menos aceptable», aunque con producciones desiguales según las zonas.

La superficie sembrada en Andalucía ronda las 240.000 hectáreas, alrededor de un 30 % más que la pasada campaña, por lo que el incremento de área cultivada permitirá elevar la producción total.

En el plano comercial, la Lonja de Sevilla inició esta semana las cotizaciones de la nueva campaña, fijando el girasol convencional en 540 euros por tonelada y el alto oleico en 550 euros por tonelada.

Para Álvarez, se trata de unos precios satisfactorios. «Aunque la diferencia entre el normal y el alto oleico es solo de 10 euros por tonelada, el precio es más que aceptable comparándolo con el cereal», afirma. No obstante, recuerda que históricamente la cotización del girasol ha mantenido una relación superior respecto al trigo y considera que todavía existe margen para una mayor revalorización.

Castilla y León afronta una campaña marcada por la incertidumbre

Las perspectivas son más inciertas en Castilla y León. Las lluvias durante la primavera retrasaron las siembras y posteriormente la falta de precipitaciones ha condicionado el desarrollo del cultivo, con nascencias muy irregulares y una floración adelantada.

César Álvarez de Oleokelsa

«Las producciones no van a ser tan buenas debido a una nascencia bastante irregular y a unas siembras tardías«,

A ello se suma que «no se esperan lluvias, más bien al revés, calores extremos que pueden producir asurados y problemas con el cuajado».

Pese a ello, el incremento de superficie sembrada, que supera el 35 % respecto al año anterior y alcanza unas 424.000 hectáreas, podría compensar parcialmente la reducción de los rendimientos e incluso permitir que la producción total sea superior a la de la campaña pasada.

El responsable de Oleokelsa considera que las lluvias previstas para estos días serían muy beneficiosas para el cultivo. «Ahora mismo el girasol necesita lluvia para retrasar un poquito esa floración y darle fuerza. Son indispensables para mejorar la producción», explica.

Fauna y seguros, dos preocupaciones crecientes

Además de la climatología, el sector sigue mostrando preocupación por los daños ocasionados por la fauna. Álvarez asegura que cada vez son más frecuentes los problemas provocados por aves, insectos, conejos o corzos durante la nascencia.

«Es importante que las casas de semillas empiecen a comercializar semillas con repelente de aves. No hablamos de tratamientos que afecten a las abejas, sino de productos que hagan que el pájaro no se coma los cotiledones cuando nace la planta»,

Por ello recomienda la aplicación de repelentes de aves en la semilla como se suele aplicar en cultivos como el maíz.

Otra de las principales reivindicaciones del sector se centra en el seguro agrario. El representante de Oleokelsa explica que la reducción progresiva de los rendimientos asegurables está restando eficacia a esta herramienta.

«La función de Agroseguro es cubrir los gastos del cultivo y dar seguridad al agricultor. Si los rendimientos asegurados siguen bajando, esa función ya no se cumple en su totalidad», lamenta.

La AEG destaca el buen momento del mercado internacional

Desde la Asociación Española del Girasol (AEG) la valoración del mercado mundial es claramente positiva. La organización destaca que la campaña internacional entra en una fase de fuerte dinamismo comercial gracias al aumento de las exportaciones de aceite de girasol y a la reactivación de la molienda en los principales países productores, como Rusia, Ucrania, Argentina y Kazajistán.

La AEG señala que la reducción de los aranceles a la exportación en Rusia ha favorecido un importante incremento del comercio internacional, consolidando la elevada demanda mundial de aceite de girasol. Lejos de representar una amenaza para España, considera que este escenario constituye una oportunidad para aumentar la superficie nacional de siembra y reforzar la competitividad del sector.

La asociación recuerda además que el girasol ofrece importantes ventajas agronómicas, como su resistencia a la sequía, su contribución a las rotaciones de cultivo, unos costes de producción competitivos y su papel en el cumplimiento de los ecorregímenes de la Política Agraria Común. Todo ello, unido a las buenas perspectivas comerciales internacionales, convierte al girasol en una alternativa rentable para las explotaciones agrícolas españolas y en un cultivo estratégico para fortalecer el abastecimiento de la industria alimentaria nacional.

NOTICIAS RELACIONADAS
spot_img
spot_img
spot_img