La siembra de cereal avanza en España a distintas velocidades según las zonas, en un contexto marcado por la evolución de las lluvias y la subida de los costes de producción. El encarecimiento de los insumos obliga a los agricultores a ajustar sus decisiones y a valorar la rentabilidad de cada parcela antes de sembrar. Pese a estas incertidumbres, las primeras estimaciones apuntan a una posible recuperación moderada de la superficie cerealista respecto al año pasado.
Sembrar una hectárea exige una inversión elevada
El coste de la sementera vuelve a estar en el centro de las preocupaciones del sector. Según las estimaciones trasladadas por ASAJA, UCCL y COAG en Castilla y León, el desembolso para sembrar una hectárea de cereal de secano puede situarse entre 900 y 1.000 euros, con los fertilizantes, el combustible, las semillas y las labores agrícolas entre las principales partidas.
La dificultad está en que el agricultor debe asumir estos gastos antes de conocer el rendimiento que obtendrá y el precio al que podrá vender el grano. Si las lluvias no acompañan, la nascencia es irregular o las condiciones meteorológicas reducen la producción, recuperar la inversión puede resultar más complicado.
Las organizaciones agrarias también alertan de que la relación entre los costes y las cotizaciones del cereal está condicionando las decisiones de siembra. En determinadas explotaciones, dejar una parte de la superficie en barbecho o apostar por otros cultivos puede convertirse en una alternativa para reducir riesgos.
Tierra de Campos, entre las zonas más adelantadas
En Castilla y León, las labores han ganado ritmo durante los últimos días, especialmente en Tierra de Campos. Según la estimación de Paulino Esquej de Limagrain basada en las conversaciones mantenidas con agricultores y compañeros del sector, esta comarca habría alcanzado ya entre el 30% y el 35% de la superficie sembrada.
El responsable de Limagrain subraya que estas cifras son una primera aproximación. Por ello, las estimaciones deberán confirmarse conforme avance la campaña.

“En estos días ha arrancado mucha gente a sembrar”, apunta Esquej, pero ya en alguna zona se alcanza el 35% de la siembra»
“La zona de Tierra de Campos se ha adelantado bastante en los últimos días”, señala. En otras provincias de la comunidad, el avance es más desigual. Burgos se situaría entre el 15% y el 20%; Salamanca, alrededor del 25%; y Soria, entre el 25% y el 30%.
Las lluvias de los últimos días han contribuido a reactivar los trabajos. Además de favorecer la preparación del terreno, han permitido que agricultores que estaban esperando mejores condiciones se animen a comenzar la siembra.
El cereal podría recuperar parte de la superficie perdida
La previsión de Limagrain es que el cereal recupere parte de la superficie que perdió en Castilla y León el año pasado. Esquej recuerda que la caída fue superior al 10%.
“Nosotros pensamos que hay una parte de cereal que debería de recuperarse”, afirma. Y añade:
“los agricultores se están animando a sembrar, debería de sembrarse un poco más que el año pasado, según nuestras estimaciones”
El encarecimiento de los costes no implica, a su juicio, que vaya a producirse necesariamente un retroceso generalizado del cereal. La decisión depende de las condiciones de cada explotación, las alternativas disponibles y las expectativas de rendimiento.
No obstante, algunas parcelas con rendimientos muy bajos podrían quedar sin sembrar. “En tierras donde están haciendo menos de 2.000 kilos de cereal, verdaderamente vas muy ajustada en todo”, advierte. En esos casos, el barbecho puede ganar algo de terreno, aunque Esquej insiste en que todavía es pronto para determinar si esa tendencia se confirmará.
El girasol también compite por la superficie, especialmente cuando sus cotizaciones resultan atractivas. Sin embargo, el Jefe de producto de Limagrain recuerda que la rentabilidad final depende tanto de los costes como de la cosecha obtenida. Por eso, considera que el cereal seguirá siendo una opción interesante en aquellas parcelas donde ofrezca mejores perspectivas económicas.
La siembra avanza de forma desigual según las regiones
Fuera de Castilla y León, el ritmo de la sementera también varía en función de las condiciones locales. En Castilla-La Mancha, Esquej sitúa el avance en torno al 20% en Toledo y Ciudad Real, así como en Cuenca y Guadalajara. En Albacete, la superficie sembrada podría rondar el 10%.
En el Valle del Ebro la estimación se mueve entre el 10% y el 15%, mientras que en Andalucía la siembra todavía es muy limitada. «Andalucía es un poquito pronto para arrancar», explica, aunque prevé que las labores cobren mayor intensidad en los próximos días.
Lluvias más regulares para favorecer la nascencia
La evolución meteorológica será determinante durante las próximas semanas. Para Esquej, lo prioritario ahora es que los agricultores puedan continuar con las labores de siembra y que las precipitaciones posteriores lleguen de forma gradual, sin episodios torrenciales que dañen el terreno.
“Lo interesante sería que deje a la gente sembrar y que luego, cuando llueva, lo haga de forma más paulatina y no nos caigan estas tormentas que están cayendo en sitios donde verdaderamente están dando problemas”, afirma.
Las lluvias intensas pueden arrastrar tierra y perjudicar las parcelas recién sembradas. Frente a estos episodios, el responsable de Limagrain considera más favorables las precipitaciones repartidas en varios días. “ Precipitaciones en torno a 10 litros al día, 15 litros al día, sería la forma de que el cultivo vaya un poquito mejor”, apunta.
La campaña todavía se encuentra en una fase inicial y el panorama podrá definirse mejor a medida que avance noviembre. Por ahora, la previsión de Limagrain apunta a una recuperación moderada del cereal respecto al año pasado, aunque la evolución de los costes, la rentabilidad de las parcelas y las lluvias marcarán las decisiones de siembra.







