La Unión Europea afronta la campaña oleícola 2025/26 con una reducción de la producción y un escenario de mercado más ajustado, condicionado en gran medida por el descenso registrado en España, principal potencia mundial del sector.
Según los últimos datos publicados por la Comisión Europea, correspondientes a la información comunicada por los Estados miembros a 31 de marzo, la producción española se sitúa en 1.295.000 toneladas. A esta caída se suma un descenso de las existencias finales, estimadas en 259.600 toneladas, un nivel determinante para garantizar el suministro hasta la llegada de la próxima cosecha.
Italia dependerá de las importaciones
En paralelo, según refleja Cooperativas Agroalimentarias de España Italia mantiene una producción estimada de 325.000 toneladas, muy por debajo de su consumo interno, que asciende a 460.000 toneladas anuales. Esta situación obligará al país a recurrir a importaciones, principalmente desde España, para cubrir su demanda y alcanzar el nivel de existencias finales previsto, fijado en 125.000 toneladas.
El consumo europeo supera las previsiones
En el conjunto de la Unión Europea, la Comisión estima que el consumo interior de los países productores alcanzará las 1.245.495 toneladas. Este volumen anticipa que el consumo total comunitario superará la previsión inicial de 1.442.000 toneladas, pudiendo incluso situarse por encima de los niveles de la campaña anterior.
El buen ritmo de salida de aceite al mercado durante los últimos meses, junto con una moderación de las importaciones tras la normalización de la presión inicial de Túnez, apunta a un cierre de campaña muy ajustado en términos de disponibilidad.
España, proveedor esencial del mercado comunitario
En este contexto, España se consolida como el principal y prácticamente único proveedor del mercado comunitario en los meses finales de campaña, cuando resulta imprescindible asegurar el abastecimiento hasta la entrada de los nuevos aceites, prevista a partir de diciembre de 2026.
Esta situación refuerza su papel estratégico como garante del suministro, con capacidad para atender tanto la demanda europea como internacional, contribuyendo a la estabilidad del mercado.
Previsión de campaña media, pero preocupación por los precios
Con los datos más recientes, el sector empieza a definir con mayor precisión el resultado final de la campaña. El presidente de AEMO, José María Penco, explica que “ahora ya tenemos más datos y nos acercaremos a 1.300.000 toneladas. Con los datos de febrero vemos que es una campaña media que al final se va a aproximar bastante al aforo previsto por el Ministerio”.
No obstante, el comportamiento del mercado genera inquietud entre los productores. “Lo que sí vemos es que los precios están bajando bastante, sobre todo el lampante. Los aceites vírgenes extra, al haber menos, parece que están bajando menos”, señala.

En este sentido, advierte de la necesidad de estabilizar los precios para garantizar la viabilidad del cultivo: “Lo que esperamos es que el mercado se estabilice en unos precios que hagan sostenible el cultivo, porque estamos entrando ya en línea roja. Los costes han subido mucho y sin embargo estamos volviendo a precios de unos 4 euros de media, que para el olivar tradicional no hace rentable el cultivo”.
Liderazgo mundial consolidado
Más allá de la coyuntura actual, España mantiene una posición dominante en el mercado mundial del aceite de oliva, con una producción que habitualmente representa entre el 40 % y el 50 % del total global.
El presidente de ASOLIVA, Rafael Pico, subraya que este liderazgo es fruto de décadas de transformación del sector: “España no solo es el primer productor mundial de aceite de oliva, sino también el principal exportador. Ese liderazgo se ha consolidado gracias a la modernización del olivar, la mejora tecnológica de las almazaras y la creciente vocación exportadora de las empresas”.
Actualmente, cerca del 70 % del aceite producido en España se destina a los mercados internacionales. “Hoy el aceite de oliva español está presente en más de 170 países. Esa internacionalización ha sido clave para el desarrollo del sector”, concluye.







