No importa que el Parlamento Europeo aprobara este martes las salvaguardias que deben prevenir los efectos nocivos del acuerdo con Mercosur. Al menos 500 tractores procedentes de toda España han hecho sonar sus bocinas por el centro de Madrid para denunciar un tratado que pone en peligro la rentabilidad de sus explotaciones.
En plena oleada de movilizaciones del sector agrario contra la actual propuesta del tratado comercial UE-Mercosur, con protestas esta semana en Sevilla, Logroño, Cáceres y Madrid, tanto en el centro de la capital como a las puertas de La Moncloa, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) ha exigido a la Comisión Europea y al Gobierno de España que rectifiquen “el error de este acuerdo sin acuerdo con los grandes perjudicados que son los agricultores y ganaderos europeos”.

El presidente de la organización, Cristóbal Aguado, afirma que “en 28 años de negociaciones nuestros políticos no han sabido o querido saber lo que quiere el sector agrario, lo que demuestra una incompetencia flagrante o una mala fe propia no de políticos sino de oportunistas de conveniencia. El primero que tendría que rectificar es el presidente del gobierno español, que debe escuchar más a Macron y menos a Von der Leyen”.
“También sería mejor que el Gobierno alemán bajara del burro, que se cree que es el único que preserva la unidad europea y, en lugar de imponer, buscara un acuerdo con los agricultores y ganaderos. Los políticos de Bruselas deben pisar tierra, hace falta más Europa, pero desde la solidaridad y no desde la discriminación y el desprecio como están haciendo”, ha recalcado.

AVA ha enviado una carta a los europarlamentarios del Partido Popular y del Partido Socialista -concretamente a Esteban González Pons y a Iratxe García- en la que reprocha el sentido del voto de sus grupos, el 21 de enero en Estrasburgo, en contra de solicitar al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que examine si el acuerdo UE-Mercosur cumple con el Tratado de Roma, tal como había manifestado el conjunto del sector agrario mediante protestas convocadas por el Copa-Cogeca en Bruselas y Estrasburgo.








