Teror se ha convertido este viernes en punto de encuentro del sector de la papa con la celebración de las VIII Jornadas Técnicas del Cultivo de la Papa en Gran Canaria, en el marco de la VIII Feria Insular de la Papa, que se desarrolla del 16 al 18 de octubre. El encuentro ha reunido a técnicos, productores, empresas y representantes institucionales para compartir conocimientos y abordar los retos de un cultivo fundamental para la agricultura de la isla.
Gran Canaria cuenta con alrededor de 1.200 hectáreas dedicadas a la papa y superó en 2025 los 49,2 millones de kilos de producción, según los datos del Instituto Canario de Estadística.
La jornada ha sido inaugurada por José Agustín Arencibia García, alcalde de Teror, y Alejandro Báez Acosta, director insular de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de Gran Canaria. La conducción del encuentro y la moderación de la mesa redonda final han estado a cargo de Máximo Gómez Domínguez, director de Revista Campo.



Experimentación y asesoramiento para mejorar el cultivo
El trabajo técnico del Cabildo ha ocupado un lugar destacado en el programa. Armando Rodríguez Ojeda, técnico del Servicio de Extensión Agraria y Desarrollo Agropecuario y Pesquero, ha presentado los resultados del ensayo de rendimiento de variedades en sistema convencional de 2026 y de la XVII Cata Insular de Papas de Gran Canaria.

Su intervención ha conectado la evaluación agronómica de las variedades con sus cualidades culinarias y su interés para el sector.

Estos trabajos forman parte de una labor continuada de experimentación, asesoramiento y transferencia de conocimiento orientada a facilitar las decisiones de los agricultores y mejorar el comportamiento del cultivo en las condiciones de la isla.
A esta perspectiva se han sumado los ensayos de variedades al aire libre en cultivo ecológico, presentados por Juan José Monagas Rodríguez, director del Programa de Horticultura del Cabildo.
El acceso a la tierra también ha tenido espacio en las jornadas. José Rafael Molina Jaime, técnico gestor del Banco de Tierras de Gran Canaria en Aider, ha explicado el funcionamiento de esta herramienta de intermediación entre propietarios y personas interesadas en desarrollar una actividad agrícola.


La elección del material vegetal y la conservación de variedades tradicionales han completado el bloque técnico, con las intervenciones de Nicolas Loubet, de Europlant, sobre la importancia de la semilla, y María Durban García, de Cultesa, sobre las variedades antiguas de papa de Canarias.
Por su parte, Fernando Alonso Arce, ingeniero agrónomo especialista en el cultivo de la papa, ha abordado las enfermedades, plagas y fisiopatías del cultivo, mientras que Gonzalo Prieto Cordero, de Certis Belchim, ha presentado novedades y estrategias para una protección eficaz.


Las marcas de calidad, una herramienta para diferenciar la papa
La sesión ha concluido con una mesa redonda dedicada a las marcas y figuras de calidad en el cultivo de la papa en España y a su aportación al sector y a los territorios de origen.
Jaime Núñez Ubach y Domingo Afonso Martín, del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA), han abordado las diferencias entre marcas de garantía, indicaciones geográficas protegidas (IGP) y denominaciones de origen protegidas (DOP), así como las particularidades de la DOP Papas Antiguas de Canarias.
Rafael Navarro y Guerra del Río, del Cabildo de Gran Canaria, ha aportado la experiencia de Gran Canaria Calidad y ha puesto sobre la mesa el papel de la comunicación para dar a conocer el significado y las garantías asociadas a una marca.

El intercambio ha reunido también modelos de otros territorios. Amador Díaz Penín, vicepresidente de la IXP Pataca de Galicia y presidente de la Asociación Pueblos Productores de Patata, ha incorporado la experiencia gallega. Desde Lanzarote, Domingo Peraza Hernández ha participado como representante de la iniciativa Papa Los Valles, mientras que Manuel Coronel Guerrero, concejal de Agroindustria de La Rinconada (Sevilla), ha presentado la marca La Rinconada Territorio Agro.
La mesa ha conectado el trabajo desarrollado en el campo con el reconocimiento del producto en el mercado, abordando las posibilidades de estas herramientas para reforzar la identidad de las producciones locales y generar valor para agricultores y territorios.
Aunque las figuras de calidad y las marcas territoriales tienen requisitos y alcances diferentes, su capacidad de diferenciación depende también de que el mercado conozca qué representan y qué garantías ofrecen.





La jornada ha combinado así la mejora técnica del cultivo con el análisis de instrumentos para reforzar su reconocimiento, en una edición de la Feria Insular de la Papa que sitúa la innovación, la calidad y el vínculo con el territorio entre sus principales ejes.







