El análisis de las lonjas españolas revela un mercado nacional atascado, con unos vendedores que no quieren ver más allá de lo inmediato para operar y unos compradores que no tienen necesidad para el corto plazo. Así lo señala Antonio Natal, de la consultora Asegrain, para quien los mercados internacionales siguen mirando de reojo el conflicto de Oriente Medio y la demanda china sobre Estados Unidos, “que no acaba de ser lo fluida que se esperaba”.
Ya se nota la proximidad de la cosecha en la mitad norte peninsular. Los mercados están experimentando un “nerviosismo” que se traslada a los precios ante el inminente comienzo de la campaña de cereal de invierno, subrayan desde la Lonja de León.
Para la entidad, se da por descontado que la cosecha será “mala” en producción, puesto que a la merma de superficie se sumará un menor rendimiento.
Además, “en los puertos el cereal está más caro que en el interior y puede que en un futuro cercano tienda a corregirse esta anomalía”, señalan.
Esta semana, en la lonja leonesa el trigo subía 2 euros por tonelada hasta los 197, mientras la cebada subía hasta los 193 euros.
Menor producción en la UE
Como factor relevante, desde Asegrain se apunta que la Comisión Europea ha rebajado su previsión de producción de trigo en la UE para la próxima temporada en 400.000 toneladas, hasta los 126,9 millones de toneladas, frente a los 127,3 millones de toneladas pronosticados hace un mes y los 135 millones de toneladas cosechadas un año antes, según informa Reuters.
La previsión de exportaciones se mantuvo sin cambios respecto a la estimación del mes anterior, que fue de 29,65 millones de toneladas.
La previsión de producción de maíz también se redujo a 60,35 millones de toneladas, frente a los 61,2 millones de toneladas previstos el mes pasado. La producción de cebada también se redujo, a 51,75 millones de toneladas, frente a los 52,9 millones de toneladas previstos en abril.
Desde la consultora se apunta que el trigo de Chicago cayó el miércoles a su nivel más bajo en dos semanas, cerrando así su quinto día consecutivo de pérdidas, ya que los operadores hicieron caso omiso del deterioro de las calificaciones de las cosechas estadounidenses y centraron su atención en las cosechas del hemisferio norte, que inyectarán nueva oferta en el mercado.
El maíz y la soja apenas registraron cambios, y ambos contratos se vieron sometidos a presión, ya que las lluvias en Estados Unidos mejoran las perspectivas para las cosechas de verano de este año, aunque llegan demasiado tarde para salvar el trigo de invierno.







