Ricardo Ortega
Nadie sabe cómo terminará el nuevo conflicto desatado entre EEUU -junto a Israel- y la República Islámica de Irán.
El ataque comenzó el sábado 28 de febrero sin una previa declaración de guerra y sin contar con el visto bueno del Parlamento, algo que parece importar poco a un líder muy preocupado por su imagen interna y que debe enfrentarse, en noviembre, a unas elecciones que renovarán toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
En Israel las elecciones parlamentarias están previstas para el 27 de octubre.
Trump ha agitado el avispero de Oriente Medio hasta hacerlo tambalearse y los responsables iraníes han respondido de dos maneras: con ataques a Israel y las bases norteamericanas en toda la región, por un lado, y con el cierre del estrecho de Ormuz, por otro.
Por ese embudo estratégico transita una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos y de un modo casi automático se han disparado las cotizaciones de petróleo y gas natural.
Gran parte de ese crudo se dirige a China y, precisamente, parte de la ‘jugada’ de Trump puede estar en perjudicar al gigante asiático y dificultar su acceso a las fuentes de energía convencionales.
El precio del gas se ha duplicado en 48 horas por la amenaza iraní de cerrar Ormuz y el petróleo cotiza ya por encima de los 80 dólares el barril y apunta a una fuerte subida de los carburantes, máximos desde junio de 2025.
El impacto en los costes agrarios puede ser inevitable, dado que el gasóleo agrícola, los nitrogenados y la energía eléctrica son los insumos más expuestos. España es muy dependiente de los dos primeros y respira algo más tranquila en relación con el precio de la energía gracias al peso de las renovables, según analistas del Grupo ASE.
El otro lado de la moneda está representado por el precio de las materias primas agrícolas. Las bolsas de París y Chicago han subido en los contratos del maíz y del trigo, así como en la colza en el caso de la capital francesa.
Los contratos de futuros de trigo se han elevado hasta un 1,25%, los del maíz hasta un 4,75% y los de la colza han alcanzado subidas de hasta el 8,75%.
Más cerca de casa, la Lonja de Salamanca subía este lunes un euro el valor de referencia del trigo blando hasta los 202 euros.
También ha subido un euro la cotización de la avena (hasta los 144) y del triticale, hasta los 192.
El resto de los cereales permanecía invariable.







