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miércoles, febrero 21, 2024
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Revisar el equipo de riego para evitar gastos innecesarios

La rutina del regante debe pasar por supervisar todos sus sistemas antes de iniciar los riegos del cultivo. Para ello, debe conocer cuáles son los elementos fundamentales de las instalaciones y cómo ponerlos a prueba. Así previene muchas averías posteriores

El pistoletazo de salida está a punto de sonar. Cuando la humedad mengüe en las tierras y los cultivos lo necesiten para coger la velocidad que requieran, el regante comenzará a suministrar agua. Y se ha quitado de encima el lastre que acarreaba desde el año pasado porque ahora los embalses vuelven a ser lo que deben.

La campaña de riego ha recuperado el aliciente de ilusión que hace más gratificante cualquier trabajo. La preparación de los diferentes sistemas, para que nada falle cuando abra la llave este año, cuesta menos así. Todo debe estar listo, preparado y planificado antes si queremos evitar problemas.

“Es importante tener a punto los equipos de riego antes de que las prisas y las urgencias nos obliguen a arrancar sin haber realizado una revisión necesaria. Esto provocará con alta probabilidad algún daño en los sistemas, que nos traerá prisas, estrés y errores causados por las premuras en la necesidad de continuar nuestro riego”, advierte Raúl Monje, director comercial del fabricante de pívots RKD Irrigation.

Son las posibles dificultades y averías por las que, siempre a primeros de campaña, se vuelve a insistir en “un chequeo rápido de los pívots y avances frontales para dejarlos a punto antes de su uso y evitar sorpresas”.

Una revisión sencilla
La comprobación y puesta a punto pasa por acciones sencillas y que no requieren de mucho tiempo, la mayor parte de ellas visuales. Desde RKD enumeran:

-Revisión de presión en neumáticos (para que las reductoras trabajen conjuntamente).
-Niveles de aceite en reductores y motores.
-Condensaciones en reductores que acortan la vida del aceite y de los engranajes (corona y sinfin).
-Estado de las transmisiones de la unidad motriz (gomas en caso de nudos de aluminio, o engrase en las transmisiones tipo cardan).
-Alineaciones de las torres. Que la máquina trabaje perfectamente alineada, para reducir esfuerzos en la estructura del equipo.
-Correcto funcionamiento de los micros de las cajas de alineación de cada torre, para evitar posibles desalineaciones.
-Rótulas de la varilla de alineación, que no estén gripadas para que transmitan el movimiento de una forma fiable.
-Revisar que los emisores no estén atascados, para tener una buena distribución del agua.
-Lo más importante, asegurar que el circuito de seguridad funciona correctamente, simulando algún desajuste en alineación, para evitar posibles caídas al suelo del pívot.


“La comprobación de los equipos pasa por acciones sencillas
y que no requieren mucho tiempo”


“Es muy recomendable no dejar las acciones sobre los pívots para última hora, especialmente si se trata de equipos nuevos o de implementación de nuevos componentes a equipos con varios años”, enfatiza Monje.

Mejorar los equipos
Cada vez son más los usuarios que están modernizando las instalaciones con un cambio de emisores. Así mejoran la distribución del agua, bajando presiones de trabajo y reduciendo costes y usos de volúmenes especialmente en años de escasez de agua como la campaña 2017.

También están equipando materiales antiguos con sistemas de control remoto o telemetría, implementado antiguos armarios con sistemas que permiten acciones como arrancar y parar, cambio de sentido de giro, cambio de velocidad, control de posicionamiento del pívot dentro de la parcela, incluso recibir un aviso cuando el aparato termina de regar.

“Estos equipos son de sencilla instalación pero se recomienda hacerlo con tiempo para tener probadas y sin fallos todas las opciones disponibles antes del comienzo de la campaña de riego”, insiste.

“Así pues, no hay que dejar estas acciones para última hora, ni dejar el funcionamiento de los pívots al azar, rezando para que no se paren o se desajusten en plena necesidad de agua de los cultivos”, recalca Monje.

Goteo eficiente
Por su parte, los sistemas de riego por goteo son en la actualidad sistemas muy robustos que permiten mejorar la eficiencia de los sistemas, ya que son los que menos energía requieren para poder trabajar. Al mismo tiempo, presentan una uniformidad de riego muy difícil de mejorar en otros sistemas, según resaltan desde Regaber.


“Es muy recomendable no dejar las revisiones de los pívots para última hora”


Una buena puesta a punto de los equipos de goteo al inicio de la campaña ahorrará gastos innecesarios y quebraderos de cabeza:

-El cabezal de riego en cualquier instalación, debe estar constituido por un filtro, una ventosa, una válvula de corte y un contador como elementos indispensables, a los que podremos añadir inyectores de fertilizantes, sistemas de automatización, etc.
-El sistema de filtrado es fundamental para evitar el taponamiento de los laberintos en los goteros. Debemos mantener lo más limpio posible el elemento filtrante, ya sean mallas o anillas. Como mantenimiento, deberemos en cualquier caso desmontar el filtro para acceder al elemento filtrante, comprobar que la malla o las anillas estén limpias y sin daños o roturas.
En cualquier caso es recomendable hacer una limpieza manual, que en anillas suele acompañarse de una inmersión en agua con 3 p.p.m. de ácido.
-Es fundamental desmontar las ventosas y verificar que se encuentran limpias y funcionado..
-Si la valvulería es manual debemos abrirlas y cerrarlas periódicamente ya que, si no se utilizan, el eje puede quedar bloqueado y la válvula inservible. Si la válvula es automática deberemos accionar la válvula de tres vías.
-Siempre debemos apuntar el caudal que circula por el contador recién instalado, ya que nos indica el caudal de referencia de la instalación.
-Si el equipo de goteo está regando cultivos de campo (extensivos), en los que instalan y recogen los laterales en cada temporada, estas dos operaciones deben incluirse en las labores de mantenimiento y deben ser realizadas con la máxima precaución, ya que es el momento en que se ejerce más tensión sobre la tubería.
-Con el lavado del sistema reduciremos los contaminantes acumulados. Abriremos la toma de agua, esperaremos a que se presurice la instalación (lo que podemos comprobar en el manómetro inicial) y, seguidamente, abriremos las válvulas de purga o los finales de las tuberías. Así se consigue un aumento de velocidad del flujo de agua en las tuberías y el arrastre de los contaminantes hacia fuera.
-Los tratamientos eliminan las impurezas del sistema que no pueden ser arrastradas mediante el lavado. Se pueden realizar con ácidos o con oxidantes. Al igual que el lavado, deben hacerse periódicamente y de forma preventiva para evitar problemas posteriores.

Los tratamientos con ácidos disuelven incrustaciones de carbonatos y precipitados de los fertilizantes. Solo se debe realizar en el interior de la parcela y de manera que afecte exclusivamente a las tuberías y materiales plásticos resistentes, pero nunca sobre materiales metálicos no protegidos.

Riego subterráneo
Las raíces de plantas pueden penetrar en los goteros causando una reducción del caudal y eventualmente la obturación. Para evitarlo, la mejor recomendación es mantener una humedad apropiada en el entorno por medio de la planificación idónea del riego que permite a las raíces esparcirse y utilizar todo el volumen humedecido del suelo disponible en lugar de concentrarse alrededor del emisor, advierten en Regaber.

Si un cultivo requiere o sufre un período de estrés hídrico, el riesgo de entrada de raíces en el gotero aumenta, por lo que se recomienda inyectar la dosis precisa de herbicida para impedir el crecimiento de los capilares de la raíz cercanos al gotero sin dañar a la planta en sí.

Actualmente, la mejor opción es utilizar pendimethalina 33%. Si tenemos una instalación de SDI (riego enterrado) se recomienda tratar con pendimethalina una vez al año.

Mejor tarifa eléctrica
El coste de la energía eléctrica es uno de los gastos fundamentales que afronta el regante. En Ferduero son muy conscientes de ello. “Por un lado, tenemos que pensar en optimizar la contratación en sus diferentes modalidades: fijo, pool, indexado y a futuros”, propone el presidente de la asociación de comunidades de regantes, Ángel González.

“Seguidamente hay que ajustar al máximo la contratación del término de potencia en cada periodo. Conseguir los mejores precios posibles es uno de los avances para el ahorro”, añade.

Convencer a los usuarios para que pueda optimizarse el riego en los períodos más baratos de la energía, aunque en ocasiones reste algo de comodidad resulta además de vital trascendencia en el ahorro.

Y también tener en perfecto estado todos los elementos que componen las infraestructuras de riego y que puedan afectar al ahorro energético.

“Habrá que ver cómo se elaboran los reglamentos que han de desarrollar la Ley 1/2018, de 6 de marzo, por lo que adoptan medidas urgentes para paliar los efectos producidos por la sequía. Sobre todo para comprobar realmente el efecto real de los dispuesto en las disposiciones finales primera, segunda y tercera, principalmente en uno de los asuntos por el que más han luchado todas las federaciones de regantes, entre ellas la nuestra, sobre disponer de dos potencias diferentes a lo largo de doce meses”, proponen en Ferduero. Lo que sí está comprobado es que revisar cada sistema de riego evita muchos problemas.

 

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