El viñedo canario deja atrás varios años de sequía y en esta ocasión va a duplicar su producción de uva. El caso más positivo es el de la isla de Lanzarote, donde se triplica la cosecha para pasar de 846.000 kilos a 3,2 millones.
Jorge Rodríguez, presidente del Consejo Regulador de la DO Vinos de Lanzarote, habla de una cosecha “excepcional” en cantidad y calidad.
«Es una noticia muy buena», dice, «sobre todo porque es una cosecha con la que las bodegas puedan trabajar».
El gran problema que tenemos en la isla es que tenemos mucha fluctuación de cosecha, es decir, de un año a otro tenemos oscilaciones tan grandes que en ocasiones debemos cerrar nosotros el mercado porque no podemos satisfacerlo.
La situación ha devuelto cierto optimismo al conjunto del sector, desde el viticultor hasta el bodeguero, con un precio medio que se sitúa entre los 3,60 euros el kilo de uva y los 4 euros.
El precio es superior en el caso de la producción ecológica, que se sitúa entre los 4,50 y los 5 euros.
Ayudas para compensar la sequía
Otra noticia relevante para el viticultor es que, además de las ayudas del Posei, la viticultura recibe este año una ayuda de 2,8 millones de euros para algo más de 3.800 productores debido a la sequía del año pasado.
En la DO Vinos de Lanzarote las variedades blancas preferentes son la malvasía volcánica, la moscatel de alejandría, vijariego o Diego, albillo, gual y verdello
En cuanto a las tintas preferentes, el reglamento incluye la listán negra o almuñeco, negramoll o mulata, malvasía rosada y tintilla.







