La vendimia no ha finalizado en España y algunas grandes comarcas vitícolas siguen recogiendo y entregando uva, aunque ya estamos ante los últimos coletazos.
Es el caso de la Ribera del Duero, que está cerca de terminar pero aún tiene uva por recoger, de modo que no ha ofrecido datos oficiales. Otras zonas emblemáticas, por el contrario, ya han finalizado la cosecha.
Montilla-Moriles (Córdoba) ha finalizado la campaña y apunta una producción de 33,6 millones de kilos, lo mismo que las cinco DO gallegas, que han alcanzado un récord de 78,5 millones de kilos.
Navarra también ha cerrado, con 43,55 millones de kilos, al igual que la DOCa Rioja o el Somontano: también ha terminado, con unos 17 millones de kilos.
Así las cosas, Cooperativas Agroalimentarias de España ha avanzado una previsión de 34 millones de hectolitros de vino y mosto, una cifra que, de confirmarse, sería un 3,3% superior a los 32,9 millones del año pasado.
España encadenaría cuatro campañas consecutivas con una producción inferior a los 37 millones de hectolitros, lo que consolidaría un periodo de cosechas significativamente inferiores a otros ejercicios.
En su análisis de vendimia, la entidad destaca que las elevadas temperaturas de este año han afectado a la productividad de los viñedos y han provocado una reducción del tamaño de las uvas.
Contexto mundial
Esta menor disponibilidad de uva se produce en un contexto internacional marcado por producciones reducidas. Las estimaciones sitúan la producción mundial de vino en torno a los 222 millones de hectolitros; sería también el cuarto año consecutivo de baja producción mundial.
Como referencia, en 2018 la producción mundial de vino alcanzó aproximadamente los 294 millones de hectolitros.







