La vendimia ha cerrado la campaña de 2026 con 352,7 millones de kilos de uva, un 3,6% más que el año pasado.
Una vez finalizada en la mayor parte de Cataluña, el Instituto Catalán de la Viña y el Vino (Incavi) ha confirmado la «recuperación» de la producción, aunque las cifras finales se han situado por debajo de las expectativas que se habían planteado tras un otoño y un invierno con precipitaciones abundantes.
Además, todavía no se han recuperado los volúmenes registrados antes de la fuerte sequía de los últimos años (en 2022 fueron 357,5 millones de kilos), aunque según el Incavi la recuperación productiva es «progresiva y continua».
Por variedades, la producción de xarel·lo ha aumentado un 5% respecto al año pasado; la de macabeo, un 3%; la de garnacha blanca, un 30%; y la de garnacha tinta, un 15%.
Ausencia de lluvias
La falta de lluvias durante la primavera y el verano, sumada a las altas temperaturas durante las fases de desarrollo y maduración de la uva, ha acabado limitando parte del potencial productivo de muchos viñedos.
Los datos difundidos por la Generalitat contabilizan la producción hasta el 13 de octubre y detallan que las variedades blancas continúan representando cerca de tres cuartas partes de la producción catalana, con más de 272 millones de kilos cosechados en 2026. La campaña de 2026 ha estado marcada por el adelanto del calendario de vendimia en buena parte de las zonas vitivinícolas.
También destaca el «buen estado sanitario» de la uva y señala que, a diferencia de otras campañas, no se han registrado «incidencias importantes» derivadas de enfermedades.







