La Junta Central de Regantes de la Margen Derecha del Guadalquivir ha celebrado hoy una jornada de difusión y taller formativo dedicada a los proyectos financiados por la segunda convocatoria del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua que se están ejecutando en distintas comunidades de regantes de la zona arrocera. La jornada ha comenzado con una visita técnica a las actuaciones desarrolladas en la Comunidad de Regantes La Ermita y en la Comunidad de Regantes del Canal de Isla Mínima, seguida de una sesión formativa en la que se han expuesto los avances de los proyectos impulsados por las diferentes comunidades de regantes de la margen derecha.

En conjunto, los proyectos presentados movilizan alrededor de 2 millones de euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia – NextGenerationEU, consolidando a la margen derecha del Guadalquivir como un referente en modernización y digitalización del regadío. Su ámbito territorial abarca los términos municipales de Aznalcázar, Isla Mayor y La Puebla del Río (Sevilla) y actualmente integra un total de 24.795 hectáreas de cultivo de arroz y más de 1.200 regantes, constituyendo una de las mayores zonas regables arroceras de Europa.

Durante la clausura, la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, Gloria Martín Valcárcel, ha destacado la importancia de la digitalización para mejorar la eficiencia, reforzar la transparencia y facilitar la toma de decisiones basada en datos. Ha recordado además que el PERTE ha permitido impulsar en la cuenca más de cincuenta proyectos en distintas líneas de ayuda, contribuyendo a una gestión más sostenible, al cumplimiento de los objetivos ambientales y a la adaptación al cambio climático.
“Seremos más resilientes si avanzamos en este tipo de proyectos”, ha indicado.
Álvaro Pallarés, presidente de la Junta Central de Regantes de la Margen Derecha del Guadalquivir, la cual tiene adscrita 24.795 hectáreas de arroz, que beneficia a 1.200 regantes ha destacado la trascendencia de este hito: «Este PERTE II supone el respaldo definitivo para transitar hacia una gestión del agua más inteligente y de precisión. Al digitalizar la estructura arrocera, estamos construyendo un regadío más moderno, más eficiente, más transparente y mejor preparado para afrontar los retos que tenemos por delante: la adaptación al cambio climático, la optimización de los recursos disponibles y la necesidad de producir más con menos en un entorno tan sensible como el Guadalquivir y su confluencia con Doñana».

Líneas maestras del proyecto de digitalización
Para alcanzar la eficiencia requerida, el proyecto PERTE de la Junta Central estructura sus actuaciones en cuatro líneas fundamentales interconectadas:
Por un lado, la mejora de la gobernanza, a través de la optimización de los circuitos hidráulicos y herramientas de gestión interna de los derechos y usos de agua en el conjunto de la zona arrocera.

Así como el impulso a la digitalización de datos, gracias a la coordinación de herramientas que dialoguen con los sistemas de control de los organismos de cuenca.
Al mismo tiempo, el proyecto promueve la eficiencia del agua en los usuarios, con la modernización de los sistemas para dotar de una mayor precisión a las comunidades integradas y regantes individuales en la distribución del recurso.
Por último, se ha desarrollado una capacitación digital, fomentandola formación en competencias digitales tanto para el personal técnico como para los agricultores en el manejo y optimización de datos hídricos.








