Natalia Lozano/ Ricardo Ortega
Nadie sabe todavía cuánto va a caer este año la superficie de cereal o cómo afectarán a los rendimientos la siembra tardía o los encharcamientos. En las zonas más pesadas de Castilla y León habrá rodales en los que no crezca nada, porque a mediados de marzo el agua lo cubría todo. El agricultor va realizando la cobertera a trancas y barrancas.
En algunas zonas de la comunidad, eso sí, se puede estar ante un buen año de cereal. Las comarcas de suelos más ligeros han permitido entrar para realizar las coberteras y el nitrógeno ya se ha incorporado al suelo. “Las lluvias de principios de marzo han venido muy bien”, destaca Diego Hernández Llorente, de Villarmentero de Esgueva, en Valladolid.
En comarcas más meridionales de la misma provincia o en Tierra de Campos, con suelos más fuertes, se ven más encharcamientos y los rendimientos se verán resentidos. Ya hay más horas de luz y han subido las temperaturas, de modo que ha empezado una carrera contrarreloj para que los suelos drenen, permitan abonar y se recupere algo del tiempo perdido.
La patata se está sembrando sin demora allí donde se puede, en las tierras más ligeras, y en muchos sitios la remolacha ya ha nacido. Hay ambiente primaveral, como recuerdan los leñosos que van floreciendo, y también algunas colzas.
El panorama es similar en Castilla-La Mancha, con parcelas en las que no se ha llegado a sembrar, mientras en Andalucía la alegría va por barrios. En la Campiña de Cádiz el trigo alcanza una altura de 20-25 centímetros; el cultivo tiene buena pinta desde los caminos, pero si nos acercamos veremos que no ha habido ahijamiento. La asfixia radicular no lo ha permitido.
En Córdoba, el estado fenológico del cereal de invierno está entre desarrollo de hojitas y aparición de hoja bandera, dependiendo de la época de siembra.
La situación es muy heterogénea, pero en general proliferan las malas hierbas debido al exceso de humedad.
En muchas parcelas ha faltado el abonado de cobertera y, en algunos casos, la aplicación de herbicidas. Han aparecido hierbas adventicias y el agricultor permanece alerta ante la aparición de enfermedades fúngicas.
En Granada, en la comarca de La Vega se están secando las parcelas próximas a ríos como el Genil o arroyos que se han desbordado. Las demás se encuentran en perfecto estado, próximas a iniciar el encañado. Presentan alturas que oscilan entre 26-30 centímetros.
En aquellas parcelas a las que se ha podido acceder, se están realizando labores de abonado con urea de 46% en dosis de 200 kg/ha, además de herbicida para hoja ancha.
En Huelva, el cereal está recuperándose de las intensas lluvias y no se ha podido completar el abonado. El cereal se encuentra espigando en zonas como el Condado, la Campiña y el Andévalo. El abonado de fondo se ha realizado en pocas parcelas, mientras que en las más perjudicadas no han podido realizar el de cobertera. Los cereales más adelantados llegan al encañado, pero son pocos.
En Jaén, en las comarcas Campiña Norte y La Loma, el triticale, sembrado con dosis de 220 kg/ha, se encuentra en fase de ahijamiento. El trigo blando, con dosis de 220 kg/ha de semilla, se encuentra finalizando el ahijamiento. Se están aplicando abonados de cobertera con nitrato amónico 27%.
En Málaga, en la comarca Centro encontramos un 40% sembrado; las parcelas restantes no se sembrarán con cereal. Los más adelantados se encuentran en fase de encañado.
En Sevilla, los cereales de invierno están en fase de fin de ahijado y comienzo del encañado en la mayoría de las parcelas. Las más atrasadas se encuentran en ahijado.
Buenas perspectivas en la campaña arrocera
Tras varios años marcados por la sequía, aunque el sector mantiene su preocupación por la situación del mercado y la competencia exterior. Así lo refleja el balance realizado por el agricultor sevillano Álvaro Pallarés, en línea con los datos presentados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en la última mesa sectorial del arroz.
“Con respecto al agua embalsada que tenemos ahora mismo estamos muy contentos, eso nos da mucha tranquilidad. Se acabó la incertidumbre durante unas campañas porque tenemos agua embalsada y nos va a garantizar años de siembra continua”, señala Pallarés.
El ministerio coincide en este diagnóstico. Las abundantes precipitaciones registradas en los primeros meses de 2026 permiten prever condiciones óptimas de riego para la campaña 2026/27, cuya siembra comenzará en abril. Tras dos años de sequía, el cultivo consolida su recuperación.
Según los datos oficiales, la superficie sembrada en 2025 alcanzó las 97.100 hectáreas, un 13% más que en la campaña anterior. La cosecha se situó en casi 734.000 toneladas, un 20% más que en 2024/25 y muy por encima de la media de las últimas cinco campañas.
Las principales comunidades productoras fueron Andalucía, líder en producción, seguida de Extremadura, Cataluña y Comunidad Valenciana.
En las explotaciones, el calendario avanza según lo previsto. “Ahora mismo estamos en barbecho; cuando se sequen las tierras empezaremos a labrar para poder empezar la siembra en abril”, explica el agricultor.
Pallarés destaca que el pasado año se aplicó un manejo técnico riguroso, siguiendo las pautas del ingeniero agrónomo, lo que permitió obtener “resultados extraordinarios” que esperan repetir esta campaña.
La digitalización es otra de las líneas estratégicas. “Estamos digitalizando todo para tener controles de salinidad y consumo, además, estamos intentando avanzar en todo lo que podemos en innovación y tecnología”. En cuanto a variedades, su explotación mantiene un 80 % de arroz tipo índica o de perfil largo y un 15% de japónica o redondo, una orientación que considera coherente con la tradición productiva y la demanda habitual.
Además, trabajan en la diferenciación por calidad y sostenibilidad. “Hay arroces de muchísima calidad, tenemos que diferenciarnos de esos mercados”, subraya. En esta línea, prevén tramitar entre 20 y 25 expedientes para certificar alrededor de 2.000 hectáreas como cultivo regenerativo el próximo año, con el objetivo de regenerar suelos y reducir la huella de carbono, en respuesta a lo que demanda el mercado.
Siembras de primavera
En las principales zonas productoras de Andalucía se generaliza la actividad de preparación de las tierras para la siembra de los cultivos de primavera, girasol, algodón y tomate, conforme se orean los terrenos para permitir el acceso de la maquinaria.
En Granada, en las parcelas de la comarca de la Vega en las que se puede acceder, se observan movimientos de tierras para preparar la siembra de maíz. Se suele acceder con cultivador para, posteriormente, refinar la tierra. Este año no hay escasez de agua de riego, por lo que se espera doblar la superficie de años atrás.
En Cádiz, se están segando parcelas de habas y guisantes para cumplir con los requisitos de la PAC. Los garbanzos están sembrados y comenzando la nascencia; hay parcelas que se han quedado sin sembrar.
En Córdoba se realizan labores preparatorias en los barbechos para la siembra de garbanzos, que se han visto de nuevo interrumpidas por las precipitaciones de esta semana. Las habas están muy desarrolladas, entre 15-20 centímetros de altura, y próximas a la floración.
La mayor parte de las parcelas destinadas a guisantes no han podido sembrarse en su fecha, por lo que se van a sustituir por garbanzos.
En Granada, en la comarca de La Vega y algunas zonas de Montefrío e Iznalloz, se observan habas con una altura de 20-30 centímetros, las más adelantadas en floración y las más retrasadas en desarrollo de hojitas. El cultivo está recibiendo bien las precipitaciones.
En Huelva se observa disparidad en las parcelas de habas, algunas están en fase de floración y otras en desarrollo de hojas. Los garbanzos se han sembrado con dosis de 100 kilos por hectárea. El cultivo lleva retraso tanto en la variedad blanco lechoso como pedrosillano.
En Jaén, las mezclas forrajeras se encuentran finalizando el ahijamiento, mientras que la avena se encuentra plenamente en estado de ahijamiento.
En Sevilla se generaliza la floración en las habas y los guisantes. Pueden verse parcelas donde son incorporadas al terreno como abono verde.
Patata extratemprana
En la costa de Málaga ya se recolecta la patata extratemprana, sembrada en los meses de octubre y noviembre. Se ha reducido la superficie respecto a otros años. La temprana se encuentra en crecimiento vegetativo, sin problemas de enfermedades.
En Sevilla, en la Vega, está finalizando la siembra de la patata temprana y la de media estación. Las parcelas que se sembraron en su momento pueden verse cerrando los lomos y recibiendo labores de aporcado. Se observan también parcelas de patata de siembra otoñal en recolección.
En las principales zonas productoras se generaliza la actividad de preparación de las tierras para la siembra de los cultivos de primavera, girasol, algodón y tomate, conforme los terrenos se orean y puede acceder la maquinaria. Las precipitaciones de esta semana en algunas zonas vuelven a retrasar estas labores. En zonas como la campiña de Cádiz ha comenzado la siembra de pipas.
Cosecha de aguacate
En la comarca de Vélez-Málaga se están recolectando aguacates Hass y Lamb Hass. Los rendimientos están siendo buenos y las cotizaciones se mantienen aceptables. Ha caído un porcentaje alto de fruta al suelo por los temporales.
Las parcelas de nísperos localizadas en la zona de Sayalonga se encuentran comenzando recolección, aunque predominan las que están con los frutos en fase de engorde. Con la subida de temperaturas se espera que la recolección se generalice.
El viñedo despierta en el sur
En Cádiz, en las zonas productoras como Jerez-Sanlúcar, el viñedo se encuentra en brotación con estados fenológicos que van desde la yema hinchada al lloro; las más tardías están comenzando a moverse.
El 60-70% de las fincas ha podado, dejando los sarmientos en el suelo. Hay zonas con accesos muy dañados por el temporal. La falta de mano de obra se está notando campaña tras campaña. Se realiza alguna replantación en el terreno.







