Las deshidratadoras españolas han exportado más de 53.900 toneladas de forrajes en el mes de mayo, en plena crisis internacional por la guerra desatada por EEUU e Israel.
A pesar de los bombardeos, Oriente Medio y Asia consolidan su dinamismo. Del volumen comercializado en los mercados exteriores, las balas de forraje se situaron como el formato de mayor demanda con 29.020 toneladas (un 53,8% del total), mientras que el formato en pellets alcanzó las 24.918 toneladas (el 46,2% restante).
Principales destinos
El mercado de las balas de forraje deshidratado continuó “fuertemente dinamizado” por los países del Golfo Pérsico, destacan desde la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada, AEFA.
Emiratos Árabes Unidos se consolidó como el primer receptor absoluto en balas con 8.553 toneladas.

Arabia Saudí ocupó la segunda posición con 4.351 toneladas, mientras Jordania alcanzó la tercera plaza sumando 3.938 toneladas.
Mercado europeo e internacional
Destacan las compras de Portugal (2.808 toneladas), Japón (2.788 toneladas) y Francia (2.117 toneladas).
Los envíos a otros destinos completaron las 1.638 toneladas.
Pellets de forraje deshidratado
En la modalidad de gránulo, la distribución geográfica mostró un perfil diversificado con fuerte presencia en Oriente Medio y Latinoamérica:
Arabia Saudí encabezó la demanda de pellets con 6.929 toneladas.
Brasil se situó en segundo lugar con un destacado volumen de 4.292 toneladas.
Islas Marshall registró un importante envío de 3.744 toneladas.
Marruecos, mientras tanto, sumó 3.226 toneladas, seguido por Emiratos Árabes Unidos (1.141 toneladas) y China (1.104 toneladas).








