Con octubre ha llegado el acto de cierre de la primera edición de la Escuela de Pastores de Galicia. El evento se ha celebrado en el colegio público de Vilariño de Conso y se ha hecho entrega de los correspondientes diplomas al alumnado que ha completado esta formación.
La Escuela de Pastores es una iniciativa impulsada por la Xunta de Galicia a través de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria (AGACAL), con la colaboración de la Asociación de Criadores de Ovino y Caprino de Galicia (OVICA), la Fundación «la Caixa» y el Instituto Ourensano de Desarrollo Económico (Inorde).
La formación se desarrolló entre los meses de marzo y julio e incluyó un primer Curso de Aptitud Empresarial Agraria en ganadería extensiva de ovino y caprino de 250 horas, ofrecido por la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria para obtener una titulación oficial habilitante.
Además, se dio una formación específica en ámbitos directamente ligados a la actividad ganadera, como la agrotecnología, la producción de forrajes, la alimentación del ganado, el manejo y la producción de ganado extensivo. El equipo docente ha contado con profesionales y especialistas en los diferentes ámbitos, que han impartido aquellas materias relacionadas con su propia actividad profesional.
El programa se completa con 320 horas de formación práctica, coordinadas por OVICA, incluyendo visitas técnicas, sesiones prácticas y estancias en explotaciones ganaderas, además del diseño de un proyecto propio de empresa agraria.

En palabras de Martín Alemparte, director de la Agencia Gallega de la Calidad Alimentaria de la Consellería do Medio Rural, esta escuela se ha creado «en respuesta a las necesidades reales del campo gallego», con un modelo formativo que combina conocimiento, experiencia práctica y contacto directo con la realidad de las explotaciones.
El director de AGACAL también ha querido destacar tanto la buena acogida por parte de las instituciones, alumnado y sector ganadero, como la importancia de que se continúen llevando a cabo iniciativas de este tipo que «favorecen el relevo generacional y contribuir a la profesionalización del sector agroganadero».







