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Los golpes de calor reducen las producciones

Unos meses muy secos habían limitado el optimismo, pero los últimos calores confirman que la producción cae un 30% respecto al año pasado

Ricardo Ortega

Los golpes de calor y las dificultades impuestas por la política internacional han mermado las producciones y disparado los costes. Hay desánimo en el campo, profesionales que fantasean con dejar la actividad; todo se fía a que suban los precios de venta o se muevan a la baja los gastos necesarios para desarrollar un trabajo digno.

La producción nacional de cereal cae un 30% por culpa de la menor superficie de siembra, pero también porque los rendimientos por hectárea han bajado un 24%; llovió en invierno, pero no cuando más lo necesitaba el cultivo, y los golpes de calor han empeorado las cifras. Cooperativas Agroalimentarias de España fija en 3,52 toneladas el rendimiento medio para los cereales de invierno, sobre una superficie de 5,28 millones de hectáreas.

Mayo fue un mes muy cálido y seco, mientras que junio ha tenido un carácter extremadamente cálido. La temperatura media peninsular se ha rebasado en 3,2 °C y las lluvias solo han alcanzado el 39% de su valor habitual.

Estos factores han condicionado la maduración, acortando el periodo de llenado y reduciendo el peso final del grano.

La producción de cereales de invierno se estima en torno a 14,8 millones de toneladas. El trigo blando cae un 36% hasta los 5,6 millones de toneladas. La cebada sufre un ajuste del 32% y se queda en 6,9 millones de toneladas, con un rendimiento medio de 3,19 toneladas por hectárea. A esto se suman, de forma preliminar, 3,83 millones de toneladas de maíz.

La campaña ha sido muy desigual territorialmente. El centro y el norte han sufrido un severo estrés térmico e hídrico, mientras en Andalucía las lluvias persistentes del invierno causaron encharcamientos, problemas de nascencia y falta de uniformidad en las parcelas.

La cosecha de cereal de invierno en Castilla y León alcanzará en torno a los 4,90 millones de toneladas. Una producción un 42% inferior a la de la campaña pasada y un 20% inferior a la producción media de los cinco años.

Las provincias de Soria, Segovia, Ávila y Valladolid presentan bajadas de producción cercanas al 50%. En el caso de Soria y Ávila, los rendimientos son significativamente menores.

Las mayores producciones se localizan en Burgos (1,25 millones de toneladas), seguida de Valladolid (922.000 toneladas) y Palencia (758.000 toneladas), que en conjunto producen más del 60% del cereal de invierno de Castilla y León.

En la provincia de Sevilla se produce el aprovechamiento a diente por el ganado de las rastrojeras de los cereales de invierno.

Las parcelas de quinoa se encuentran en maduración, con buen aspecto en la mayoría de los casos. En la zona regable de Lebrija se pueden ver parcelas de quinoa sembradas en el mes de marzo con dosis de semilla de 40 kg/ha.

Se encuentran en maduración del grano, comenzando la recolección en las parcelas más tempranas, cuando se reduce la humedad. Presentan un buen desarrollo de la panoja y se reportan de momento rendimientos medios buenos.

El girasol, pendiente del cielo

El girasol se ha consolidado como principal alternativa al cereal dentro de los cultivos herbáceos, en un año en el que trigo y cebada se han visto perjudicados por la meteorología. Se han sembrado 820.000 hectáreas de pipa en toda España y se estima una producción de 800.000 toneladas, frente a las 650.000 de 2025.

El protagonismo de esa revolución se ha situado en Castilla y León, donde se ha pasado de 297.000 hectáreas a unas 400.000.

También ha adquirido un protagonismo especial en Andalucía, que alcanza las 240.862 hectáreas cultivadas, el 29% de la superficie nacional.

Este crecimiento, que es cercano al 30% en Andalucía, confirma la consolidación del girasol como una de las alternativas más interesantes en el valle del Guadalquivir. En Andalucía, se estima que el girasol alto oleico representa entre el 75 y el 80% de la superficie sembrada.

Los girasoles se pueden ver en maduración y llenado del grano en la mayoría de los casos, aunque hay parcelas más adelantadas que han iniciado la recolección.

Menor rendimiento en la patata

Aún no ha concluido la cosecha de patata en el sur peninsular y se va generalizando el arranque de patata en Castilla y León. Por ejemplo en las provincias de Valladolid y Salamanca, con muchos productores que cosechan al mismo tiempo y algunos almacenes que ya están llenos a rebosar.

Las siembras no se hicieron de forma escalonada, pero es que además los golpes de calor han acortado las siembras y algunas fincas que debían quemarse a finales de agosto van a estar listas para el arranque mucho antes.

Se arrancan variedades como la Colomba, con buena sanidad pero rendimientos algo bajos. En algunas fincas la tuberización ha sido diferente a la del año pasado: muchos tubérculos por planta y de tamaño pequeño, lo que puede ser un inconveniente para su comercialización.

“Lo que no se ve es movimiento de compradores, de camiones listos para llevarse la patata”, apunta Luis Corona, que sembró agria en el norte de Ávila a principios de abril y percibe una planta que ha acelerado su evolución: “Debería estar más verde a estas alturas”.

El sector se enfrenta a una notable reducción de superficie, con caídas cercanas al 10% en regiones clave. En el caso de Castilla y León, la superficie ha pasado de 20.000 hectáreas a 17.500.

La clave del año no va a estar en las producciones, sino en el solapamiento entre zonas y en la llegada de patata de otros países. No solo Francia ha reducido su superficie un 10%, sino que la asociación NEPG, que agrupa a productores del país galo, Alemania, Bélgica y Países Bajos, habla de 67.000 hectáreas menos. También allí pesan las cotizaciones a la baja y el incremento de los costes.

Es más, el Departamento de Agricultura de EEUU (USDA) ha analizado la producción de 13 estados muy patateros, con un descenso global de 11.736 hectáreas: un 3,2% menos que en 2025.

Vendimia adelantada

La vendimia se ha generalizado en el archipiélago canario, pero todavía no ha dado el salto a la Península. En los viñedos amparados por la DO Jerez el cultivo está adelantado y los viticultores ya se encuentran realizando mediciones y cortes de muestra. La campaña oficial comenzará de forma inminente, con los primeros cortes para los ‘pies de cuba’.

En Lanzarote la vendimia ha comenzado con unas previsiones optimistas. La primavera húmeda y la irrupción del calor han marcado el desarrollo de una cosecha que avanza con varias semanas de adelanto respecto a lo previsto en algunos viñedos.

“Esperábamos vendimiar a finales de julio o la primera semana de agosto, pero el calor ha acelerado todo unas semanas”, explica el viticultor y bodeguero David Fernández.

El productor recuerda que el año comenzó con unas condiciones poco habituales para la isla, una mayor disponibilidad de agua que retrasó inicialmente el ciclo vegetativo de la vid. Aunque las elevadas temperaturas registradas en las últimas semanas han acelerado la maduración de forma repentina.

Frutos rojos

Las borrascas registradas durante los primeros meses del año marcan la campaña de frutos rojos en Huelva. El exceso de lluvias ha reducido la producción de las principales ‘berries’ y limita el volumen de fruta disponible para los mercados internacionales, lo que se traduce también en un descenso de las exportaciones, según el balance realizado por Freshuelva.

La fresa, principal cultivo de la provincia, alcanza una producción de 204.035 toneladas, un 3% menos que en la campaña anterior. Las lluvias registradas durante los momentos clave del desarrollo del cultivo han reducido el volumen comercializado y condicionan la disponibilidad de fruta durante buena parte del ejercicio.

La frambuesa, por el contrario, cierra la campaña con un incremento del 5%, hasta las 39.545 toneladas, mientras que la mora protagoniza el mayor crecimiento porcentual, con una producción de 2.517 toneladas, un 33% más que el año anterior.

El arándano finaliza con 59.500 toneladas, un 6% menos, también condicionado por las adversas condiciones meteorológicas.

Leguminosas

En Sevilla se produce estos días la maduración y recolección del garbanzo. En las zonas más tardías las plantas muestran ya un color pajizo y cuando la humedad del grano se reduzca por debajo del 14% se procederá a la recolección.

En cuanto a los cultivos forrajeros de la provincia, la alfalfa se está regando en las comarcas de la Vega y Marismas. En la primera, las alfalfas de plantaciones con varios años llevan cuatro cortes. Los cortes de primavera han tenido rendimientos de 3.000-4.000 kilos por hectárea en cada corte.

Las labores avanzan en el invernadero

La campaña de invierno bajo plástico 2025/2026 en Almería ha cerrado con una caída del 9% en volumen comercializado pero con un incremento de ingresos del 19% debido a que los precios han subido, sobre todo en calabacín y berenjena. La campaña de verano está en marcha con buenas perspectivas y precios sostenidos.

El estado de los cultivos se divide según la zona y la variedad. Ciclos de verano e inicio temprano: las plantaciones de melón y sandía han aumentado su superficie esta temporada (+11% y +7% respectivamente).

En el Poniente almeriense, la campaña de primavera va finalizando y los agricultores ya preparan los invernaderos con nuevas plantaciones tempranas.

En Costa de Levante y Bajo Almanzora se mantienen activas las recolecciones de tomates más tempranos, mientras que otros cultivos se encuentran en fases de crecimiento y maduración.

Al mismo tiempo, los preparativos de la campaña de otoño apuntan a una gran estabilidad. La berenjena lidera las expectativas de crecimiento (+7%) debido a su menor presión de plagas, mientras que el tomate y el pimiento han experimentado ligeros retrocesos en superficie.

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