El inicio de la campaña de patata temprana en el Campo de Cartagena vuelve a poner el foco en uno de los cultivos más relevantes de la zona. No solo destaca por su volumen productivo, sino también por su peso económico y territorial. La profesionalización del sector, su orientación a mercados nacionales e internacionales y la apuesta por la eficiencia en el uso del agua han consolidado a la comarca como un referente en España.
En este contexto, el arranque de campaña llega con el objetivo de reforzar la competitividad del sector, analizar su situación actual y abordar los principales retos técnicos, regulatorios y comerciales que condicionan su evolución.
Primeros arranques con ritmo contenido
Las primeras labores de recolección ya han comenzado, aunque todavía de forma moderada. Así lo explica Eva Castro, técnico de patatas en Meléndez, desde el propio campo:
“Estamos empezando a arrancar, las que se están arrancando ahora son las que se sembraron en noviembre y les afectó mucho el tema de los vientos, por eso tienen un calibre pequeño, pero la calidad es buena”, asegura.

Las variedades que se están recolectando en estos primeros compases son principalmente extratempranas, con claro predominio de Soprano. “Aquí en Cartagena, el 90% de lo que hay plantado es Soprano, se da muy bien esta variedad aquí”, reconoce.
Desde el ámbito empresarial, Javier Amutio, del Grupo Amutio, pone el acento en el valor simbólico y productivo de este momento:
“Arrancamos la campaña de patata nueva en Cartagena con mucha alegría. Para nosotros, este momento es mucho más que el inicio de una nueva temporada; es el comienzo de todo. Empieza la recolección de la mejor patata nueva, fruto de meses de trabajo, cuidado y dedicación en el campo”.

Amutio subraya además que, pese a las buenas sensaciones iniciales, el rendimiento aún es limitado: “Hemos empezado bien, pero por el momento con poco rendimiento”.
El viento, principal factor condicionante
A diferencia de otras campañas, el principal problema no ha sido la lluvia, sino el viento, especialmente en las siembras más tempranas:
“En esta zona lo que más les ha afectado han sido los temporales de viento de finales de año, que han debilitado la planta y, por ese motivo, no tienen mucho calibre”, lamenta Castro.
Eduardo Ramos, de Patatas Gómez, ha señalado que el inicio de la campaña ya está en marcha y que “estamos cargando ya algunos camiones”, en un contexto en el que “la oferta y la demanda están bastante equilibradas, hay poca oferta y poca demanda”. Según explica, las primeras patatas se han visto afectadas por el viento, lo que ha provocado calibres más pequeños y rendimientos bajos, en torno a 25.000–30.000 kilos por hectárea.

Estas producciones corresponden a siembras realizadas antes de las lluvias, dentro de un calendario que distingue dos campañas en el campo de Cartagena: una previa y otra posterior a las precipitaciones. En este sentido, apunta que la patata extra temprana presenta volúmenes limitados, aunque con una calidad “bastante alta” y homogénea. De cara a las próximas semanas, prevé un aumento progresivo del ritmo de recolección y de la oferta, acompañado del cambio de referencias en la gran distribución, lo que permitirá “ir madurando la campaña”.
Calidad destacada y resiliencia del sector
Pese a las dificultades meteorológicas, desde el sector se insiste en la calidad del producto. José Beltrán, de Patatas Beltrán, destaca la capacidad de adaptación del agricultor del Campo de Cartagena. Tras un año muy complicado desde el punto de vista atmosférico, “los agricultores han empezado a arrancar la patata temprana, que se presenta con una calidad excepcional y con las cualidades que demanda el mercado”.

Beltrán pone en valor la profesionalidad del sector y su profundo conocimiento del terreno, factores que permiten mantener estándares elevados incluso en campañas difíciles. En estos primeros días, ya se están llenando camiones con la variedad Soprano con destino a supermercados de toda España. Se trata de una patata “de gran calidad y muy versátil en la cocina; se puede hervir o freír”, subraya.
En este sentido, las primeras producciones evidencian la resiliencia del agricultor de la comarca, capaz de sobreponerse a condiciones adversas y mantener la actividad con garantías.
Patatas Beltrán gestiona actualmente cerca de mil hectáreas en el Campo de Cartagena. Tras esta campaña, la actividad continuará en Albacete, con unas 500 hectáreas, para posteriormente trasladarse en verano a Castilla y León, donde la compañía incrementa cada año el volumen de tubérculo envasado.
Buenas previsiones a medida que avance la campaña
Pese a este comienzo más lento, las perspectivas para las próximas semanas son positivas, especialmente en las plantaciones más tardías. “La calidad en principio está bien, yo creo que no hay problemas con la campaña, y respecto al calibre, según vaya avanzando la campaña irá mejorando”, reconoce la técnico de Patatas Meléndez.
Apostar por la patata nueva en los mercados
Juan Manuel Coello, director general de Patatas Meléndez, subraya la importancia de este momento para posicionar el producto. “En Cartagena arrancamos campaña y vamos ya cogiendo ritmo. Lo más importante es dar valor y continuidad a la patata nueva para posicionarla en los mercados, por eso estamos apostando muy fuerte por esta patata”.
Con una calidad que se mantiene en niveles adecuados y una mejora progresiva del calibre prevista en las próximas semanas, el sector afronta la campaña con prudencia, pero con confianza en su evolución.







