La campaña del espárrago blanco en España ha comenzado este 2026 con retraso en el arranque debido a la climatología. Una demora que ya comienza a ser recurrente. A pesar de la incertidumbre, se espera que la situación mejore progresivamente conforme avancen las semanas. Mientras, el sector afronta la temporada con un atisbo de optimismo por la buena calidad del producto y la estabilización que se prevé en el volumen de extracción.
Las bajas temperaturas y la elevada humedad del suelo han hecho que el inicio de la recolección se haya situado entre finales de marzo y principios de abril en la mayor parte de las zonas productoras. Esta situación ha dificultado la preparación de los caballones y ha ralentizado la brotación, aunque también ha contribuido a preservar las condiciones organolépticas del cultivo. Por el contrario, las altas temperaturas de las últimas semanas han hecho que la producción coja buen ritmo.

Navarra, el epicentro del espárrago blanco
Navarra vuelve a situarse como principal referente del espárrago blanco en España, especialmente bajo el paraguas de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Espárrago de Navarra. En esta comunidad, la campaña ha arrancado más tarde de lo habitual, aunque con una evolución favorable en las últimas semanas.
Según datos del sector, la producción se concentra en unas 1.400 hectáreas, con alrededor de 300 productores, distribuidos en localidades como Abaigar, Barasoain, Berbinzana, Cabanillas, Caparroso, Carca, Oteiza, Tudela y Valle de Yerri.
Desde el Grupo AN, uno de los principales operadores de la zona, señalan que “la campaña ha arrancado bien y las perspectivas son buenas” a pesar de las dificultades iniciales provocadas por la meteorología, explica el técnico de campo de la Sección Hortícola del grupo, Jacier Álvarez Eulate. La previsión es alcanzar cifras similares a 2025, en torno a las 3.000 toneladas de espárrago blanco, consolidando así la recuperación tras varios años de descensos productivos.
En términos de calidad, el espárrago presenta un color blanco uniforme, textura firme y calibre medio-alto, factores clave para su valorización comercial.
La Ribera del Ebro: estabilidad tras el retraso
El conjunto de la Ribera del Ebro —que incluye Navarra, La Rioja y Aragón— comparte un comportamiento homogéneo en este inicio de campaña. El frío ha provocado un arranque lento, con una entrada progresiva del producto en el mercado.
En La Rioja, también amparada por la IGP Espárrago de Navarra, la campaña ha seguido una evolución paralela a Navarra, con retraso inicial y activación progresiva con la llegada del mes de abril. Las previsiones apuntan a una producción estable con buena homogeneidad y calibres adecuados.
Por su parte, en Aragón, el desarrollo ha sido algo más tardío, con una producción que ha comenzado a coger ritmo a lo largo de abril. Aquí la expectativa de volumen es moderada en línea con la tendencia del valle.
En conjunto, el sector espera que los meses de abril y mayo —periodo de mayor producción— permitan recuperar el ritmo si las temperaturas acompañan, consolidando una campaña equilibrada en términos de oferta.

Otros focos productivos: diversificación territorial
Más allá del eje del Ebro, el espárrago blanco mantiene presencia en otras zonas relevantes del país.
En Castilla y León, destaca el enclave de Tudela de Duero, en Valladolid, donde la campaña ha comenzado en abril y se espera que alcance su pico en mayo. Este espárrago se caracteriza por su calibre de gran grosor y su alta calidad gastronómica. Desde Espárragos Belloso, empresa familiar de Tudela de Duero que lleva más de 40 años cultivando el espárrago blanco, aseguran que están teniendo una buena campaña con bastante producción, “un 20% más que el año pasado a esta fecha”.
El calor de las últimas semanas “ha favorecido a la planta porque la temperatura ideal para que nazcan los espárragos se sitúa entre los 20 y 22 grados, y de momento, las últimas lluvias no han afectado”. En cuanto al calibre, hacen buena valoración: “aproximadamente, entre el 70 % y el 80% de la producción está saliendo con un calibre medio-alto de +22”. Lo que temen es que la campaña se pueda desinflar con el paso de los meses porque, “si ahora se da muchísima producción, puede ser que al final de la temporada la esparraguera ya esté cansada y obtengamos poco espárrago”.
Por otro lado, también existen producciones significativas en Extremadura (Cáceres y Badajoz), Andalucía —especialmente en Jaén— y, en menor medida, en Guadalajara. Estas áreas aportan volumen al conjunto nacional y reflejan la creciente profesionalización del cultivo fuera de su núcleo tradicional.

Una campaña corta y condicionada por el clima
Uno de los aspectos más valorados en este inicio de campaña es la calidad del producto. Las condiciones climáticas, aunque han retrasado la recolección, han favorecido un crecimiento incipiente más lento, lo que se traduce en espárragos más tiernos, con mejor textura y sabor más delicado.
Los primeros cortes, en general, presentan menor volumen, pero destacan por su uniformidad y calibre, con tendencia a mejorar conforme avance la campaña. Este comportamiento es clave para el posicionamiento en el mercado, en un contexto en el que el consumidor exige cada vez más el origen y la calidad.
En cuanto al destino de la producción, se mantiene la tendencia del sector: la mayor parte del espárrago blanco está yendo a parar a la industria transformadora, mientras que un porcentaje menor se comercializa fresco.
La campaña del espárrago blanco en España se extiende habitualmente desde mediados de marzo hasta junio, siendo abril y mayo los meses de mayor actividad.

Perspectivas de la temporada
El sector afronta el 2026 con una combinación de prudencia y confianza. Tras un arranque condicionado por el clima, la evolución de las últimas semanas permite anticipar una campaña estable en volumen y con buenos estándares de calidad.
La clave estará en la evolución de las temperaturas durante las próximas semanas, que determinarán el ritmo de producción y la consolidación de las expectativas actuales. En este contexto, el espárrago blanco vuelve a posicionarse como uno de los productos más emblemáticos de la primavera española.







