El consejero Joaquín Antonio Pino ha comparecido ante la Comisión de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de las Cortes de Castilla y León para presentar el programa de actuaciones de su departamento.
La hoja de ruta tratará de dar respuesta a las principales reivindicaciones que el sector lleva años trasladando: rentabilidad, liquidez, menos burocracia, una Política Agraria Común dirigida al profesional, seguridad jurídica, modernización de regadíos, sanidad animal, control de la fauna salvaje y una política ambiental “compatible con producir, invertir y vivir en los pueblos”.
Las competencias de agricultura, ganadería, desarrollo rural y política ambiental se integran en una única Consejería, lo que expresa una visión conjunta del territorio y, según el consejero, “pone fin a la confrontación artificial entre la actividad productiva y la conservación del medio natural”.
La acción de gobierno se apoyará en tres principios: desregulación “inteligente” y simplificación administrativa “real”, financiación para el sector primario y rigor técnico acompañado de un diálogo permanente con quienes “trabajan sobre el terreno”.
Rentabilidad
La rentabilidad de las explotaciones será el “criterio central” de toda la acción de la consejería. “Cada orden, decreto, convocatoria o línea de ayuda será evaluada por su impacto sobre la competitividad, los costes de producción y la viabilidad económica del modelo de agricultura familiar profesional”, apuntaba Pino.
El Instrumento Financiero del Plan Estratégico de la PAC mantendrá una dotación de 26 millones de euros en garantías, con capacidad para movilizar hasta 200 millones en préstamos preferentes.
Además, la Junta modificará su regulación para implantar la bonificación total de los intereses de los préstamos destinados a jóvenes que se incorporen por primera vez a la agricultura o la ganadería.
Seguros
Castilla y León mantendrá en 2026 una dotación de 15 millones de euros para seguros agrarios.
Ante el encarecimiento de los abonos, la consejería estudia una línea específica de apoyo a la adquisición de fertilizantes basada en rendimientos comarcalizados y adaptada a las diferencias “reales” entre territorios.
Sectores clave
La Consejería respaldará de manera prioritaria al vacuno, el ovino y caprino, la remolacha, la patata, la apicultura, el viñedo, los cultivos forrajeros, las leguminosas y las producciones hortícolas.
“Defenderá tanto la ganadería extensiva como la intensiva, al entender que ambos modelos son complementarios, generan actividad económica y resultan esenciales para el liderazgo agroalimentario de la comunidad”, señalaba el consejero.
En su lista de propósitos, apunta que el Itacyl se reforzará como el “gran laboratorio científico” del campo, orientado a resolver problemas “reales”, reducir costes, mejorar rendimientos y trasladar la innovación a las explotaciones.
“La consejería recuperará la esencia de la extensión agraria y potenciará la transferencia de conocimiento en colaboración con universidades, centros de formación profesional y servicios técnicos del sector”, prometía el responsable de Agricultura.
Agua, tierra, relevo generacional
La Junta modernizará o transformará 30.000 hectáreas durante la legislatura, en colaboración con el Estado y las comunidades de regantes. En concreto, “se impulsarán proyectos en el Bajo Carrión, Páramo Bajo, Payuelos, Canal Bajo del Bierzo, El Carracillo, La Armuña y el valle del Valdavia, entre otras zonas”.
El papel de la mujer
El relevo generacional se abordará junto al reconocimiento del papel de las mujeres rurales. Se favorecerá el acceso a la tierra y a la financiación, la formación técnica, el emprendimiento y la titularidad compartida de las explotaciones.
El objetivo será crear oportunidades reales de vida y trabajo, atraer talento y asegurar la continuidad del tejido productivo de Castilla y León.
Sanidad animal, fauna salvaje
La sanidad animal y vegetal será una prioridad técnica y presupuestaria.
La consejería solicitará a Hacienda una ampliación de crédito superior a cinco millones de euros para garantizar el pago íntegro y ágil de las indemnizaciones por sacrificios obligatorios ante crisis sanitarias.
Destinará 650.000 euros a la vacunación frente a la salmonela, 400.000 euros al Centro Autonómico de Control Lechero y dos millones de euros de fondos propios a los libros genealógicos. Las ayudas a razas autóctonas alcanzarán 400.000 en 2027.
En relación con el lobo, la Junta agilizará el pago de oficio de las indemnizaciones, actualizará los baremos al “valor real” de mercado e incorporará el lucro cesante y los daños indirectos.
También reforzará las extracciones perimetrales y los “controles poblacionales” en las comarcas donde la presión del depredador resulte incompatible con la continuidad de la ganadería extensiva.
El biometano como oportunidad
La consejería impulsará la economía circular del sector y la valorización de purines, estiércoles y otros subproductos agrícolas y ganaderos para producir fertilizantes orgánicos, biogás y biometano. “El objetivo es convertir una necesidad ambiental en nuevas oportunidades de inversión, ingresos y empleo para los pueblos”, señalaba Pino.








