La búsqueda de soluciones naturales para proteger la viña ha llevado al descubrimiento de un nuevo aliado con gran potencial para la viticultura: la nueva especie Trichoderma ossianense, aislada en raíces de los viñedos centenarios de Ossian, dentro de la apuesta de Alma Carraovejas por la variedad verdejo en la provincia de Segovia.
Este microorganismo ha sido un descubrimiento científico, fruto de la investigación desarrollada junto a la Universidad de León en el marco del proyecto ‘Low pH Wine’.
Este nuevo hongo, adaptado a suelos de carácter alcalino, cuenta con características muy interesantes como agente de control biológico frente a enfermedades de madera de vid transmitidas desde el suelo como es el pie negro, causados por patógenos como Ilyonectria y Dactylonectria.
Se trata de una enfermedad fúngica que ataca el sistema radicular y la base del portainjerto, provocando lesiones negras, necrosis y asfixia en la planta. Una de las principales amenazas para las plantas jóvenes de vid.
Beneficios de Trichoderma ossianense
Pero más allá de su eficacia frente a esta enfermedad, Trichoderma ossianense destaca por su capacidad para desarrollarse en condiciones ambientales desfavorables, donde otros microorganismos encuentran mayores dificultades como pueden ser suelo de pH alcalino.
Además, los trabajos de investigación han permitido desarrollar formulaciones basadas en residuos vegetales, como trigo y algas, que mantienen la viabilidad de las esporas de forma que favorece su aplicación en la viña y contribuye a su desarrollo una vez incorporado al suelo.
Al igual que otros hongos del género Trichoderma, coloniza de forma natural las raíces de la planta, creando una barrera biológica que ayuda a protegerla frente a enfermedades fúngicas.
Gracias a estas características, se perfila como una herramienta prometedora para una viticultura más sostenible y regenerativa, especialmente en viñedos situados en suelos alcalinos.
Su capacidad para combinar eficacia, adaptación al entorno y aprovechamiento de recursos de origen natural lo convierte en un ejemplo de cómo la innovación, la investigación y el desarrollo pueden contribuir a afrontar algunos de los principales retos sanitarios de la viticultura actual.

¿Por qué Trichoderma ssp como agente de control biológico?
El género Trichoderma se caracteriza por su naturaleza cosmopolita y su extraordinaria capacidad de adaptación a diversos nichos ecológicos.
Su presencia en diferentes ecosistemas y condiciones ambientales les ha permitido convertirse en organismos especialmente oportunistas para colonizar una amplia grama de suelos, raíces y otros sustratos.
Una de las características más destacadas de estos hongos es su capacidad para interactuar con otros microorganismos presentes en el suelo. Algunas especies actúan como antagonistas naturales de hongos patógenos, ayudando a limitar su desarrollo y contribuyendo así a la salud de la viña.
Además de habitar en el suelo, muchas especies de Trichoderma son capaces de establecer relaciones beneficiosas con las raíces de las plantas.
Incluso pueden colonizar sus tejidos internos sin causar daños, creando asociaciones que favorecen el equilibrio biológico del entorno radicular y fortalecen la capacidad de la planta para enfrentarse a situaciones de estrés.
Su éxito en la naturaleza se debe a millones de años de evolución, durante los cuales han desarrollado una gran diversidad genética y una notable versatilidad para adaptarse a distintos ambientes.
Esta capacidad les permite competir por nutrientes y espacio con otros microorganismos y colonizar con rapidez nuevos entornos.
Gracias a estas propiedades, las especies del género Trichoderma se han convertido en una de las herramientas biológicas más prometedoras para avanzar hacia una agricultura más sostenible, donde la salud del suelo y el equilibrio de los ecosistemas desempeñan un papel fundamental.
Así, Trichoderma ossianense es un ejemplo de cómo la observación, la investigación y la colaboración pueden transformar un descubrimiento natural en una herramienta capaz de generar un impacto positivo en el futuro de la viticultura.








