Con motivo del Día Internacional de la Conservación del Suelo, que se celebra cada 7 de julio, el Instituto de Agricultura Sostenible (IAS) del CSIC reitera la necesidad de seguir impulsando políticas, investigaciones y prácticas agrarias que aseguren la protección de este recurso esencial.
Conservar el suelo significa preservar la capacidad de producir alimentos, almacenar agua, capturar carbono y mantener ecosistemas saludables para las generaciones futuras. “El suelo no es lo que pisamos, es lo que nos sostiene y, aunque requiere siglos para formarse, puede degradarse en muy poco tiempo por efecto de la erosión, la pérdida de materia orgánica o prácticas de manejo inadecuadas”, señalan desde la entidad.
Ante este escenario, agravado por el cambio climático y el avance de los procesos de desertificación en amplias zonas del área mediterránea, la conservación del suelo constituye uno de los principales retos ambientales y agrarios de nuestro tiempo.
Coincidiendo con este Día Internacional, el Laboratorio de Erosión del IAS-CSIC quiere recordar la importancia de proteger este recurso estratégico y poner en valor el trabajo científico desarrollado durante el último año para promover sistemas agrícolas más sostenibles, resilientes y capaces de afrontar los desafíos futuros.
Entre las principales líneas de investigación orientadas a la conservación y mejora de los suelos desarrolladas por el grupo del IAS-CSIC destaca el estudio de estrategias de agricultura regenerativa en olivar y su contribución a la prestación de servicios ecosistémicos, así como el secuestro de carbono en los suelos agrícolas (https://www.ias.csic.es/investigadores-del-ias-csic-evaluan-el-impacto-de-la-agricultura-regenerativa-en-el-olivar).
En esta línea, se ha desarrollado una metodología actualizada para estimar el contenido de carbono orgánico en el olivar, tanto en su biomasa aérea-radicular como en el suelo (https://delegacion.andalucia.csic.es/wp-content/uploads/2026/03/NdP_IAS-biomasa-olivar_26marzo2026.pdf).
Estos trabajos, desarrollados en el marco de proyectos como MARVIC y Olive-Carbon-Balance, permiten avanzar en la estimación de la capacidad de los cultivos mediterráneos para capturar carbono atmosférico y contribuir a la mitigación del cambio climático.
“El conocimiento preciso de los cambios en las reservas de carbono del suelo es fundamental para diseñar sistemas agrarios más sostenibles y para respaldar futuros mecanismos de certificación ambiental”, explica José Alfonso Gómez, responsable del Laboratorio de Erosión del IAS-CSIC.
Durante este año se han intensificado los esfuerzos en estudios orientados a integrar cubiertas vegetales, barreras vegetales y medidas de control de cárcavas dentro de una estrategia conjunta de conservación del suelo en cultivos leñosos mediterráneos, con el desarrollo de herramientas de análisis y diseño, como el modelo PROSEB (https://doi.org/10.1016/j.jenvman.2026.130295).
Estas soluciones permiten reducir la erosión, mejorar la infiltración del agua y aumentar la resiliencia de las explotaciones agrícolas frente a eventos climáticos extremos.
“La combinación de distintas prácticas de conservación ofrece beneficios ambientales evidentes, pero también contribuye a la viabilidad económica de las explotaciones agrarias en zonas áridas y semiáridas”, señala Gómez. Esta estrategia no se reduce solo a zonas mediterráneas; en colaboración con la Northwest A&F University (China) se ha trabajado también en usos sostenibles de suelo en manzano en la zona del Loess Plateau, una de las grandes áreas de cultivo de este leñoso en el mundo.
En esta misma línea, el grupo ha continuado desarrollando herramientas y conocimientos para abordar uno de los mayores desafíos del sur de Europa: la lucha contra la desertificación.
Los trabajos realizados, como la contribución al atlas de desertización de España (https://atlas-desertificacion.ua.es/), con el caso de estudio del olivar, muestran cómo una gestión adecuada del suelo puede reducir significativamente los procesos de degradación y favorecer la sostenibilidad a largo plazo de los territorios agrícolas, especialmente en áreas vulnerables del Mediterráneo.
Con este fin se ha desarrollado una guía de identificación de erosión en olivar, una herramienta práctica y estandarizada para evaluar el riesgo de erosión hídrica en olivares de todo el Mediterráneo y para apoyar la selección de estrategias de conservación adaptadas a cada explotación, disponible en Digital CSIC (https://digital.csic.es/handle/10261/379247).
Además, en 2026 se publicó el artículo científico que valida y describe la metodología de la guía a escala mediterránea (https://doi.org/10.1002/ldr.70607).
Entre los proyectos actualmente en marcha, aparte de MARVIC, destaca, Agreco4Cast, centrado en promover estrategias de agricultura regenerativa adaptadas a las condiciones mediterráneas, mejorando la calidad y funcionalidad del suelo en olivares de montaña y sistemas agrícolas diversificados de campiña.
El proyecto analiza el efecto de diferentes prácticas de manejo sobre la conservación del carbono orgánico, la estructura del suelo, la biodiversidad edáfica, el control de la erosión y la eficiencia en el uso de los recursos, con el objetivo de generar evidencias científicas que faciliten la transición hacia sistemas agrarios más resilientes y sostenibles.
Asimismo, el proyecto ReNAtgro, financiado por la Fundación Biodiversidad, está evaluando soluciones de agricultura sostenible con diferentes grados de renaturalización en distintos sistemas productivos del entorno de Doñana, incluyendo cultivos de fresa y frutos rojos, cítricos y olivar, con el objetivo de compatibilizar productividad, conservación de recursos y adaptación al cambio climático.
O el proyecto ReLand, que pretende desarrollar y validar una metodología para desarrollar vegetación que restauren la sostenibilidad de los paisajes agrícolas mediterráneos, especialmente en cultivos leñosos como el olivar o los cítricos.
La actividad científica del grupo también ha continuado reforzándose mediante colaboraciones internacionales con instituciones de referencia. Durante el último año se han consolidado los vínculos con la Northwest A&F University (China), la Beijing Forestry University, el African Plant Nutrition Institute (APNI), la Université Mohammed VI Polytechnique (UM6P, Marruecos), la University of Natural Resources and Life Sciences (BOKU, Austria), el Consejo Oleícola Internacional (COI) y el Consiglio Nazionale delle Ricerche (CNR-STEMS, Italia), entre otros.
Estas colaboraciones han dado lugar a intercambios científicos, proyectos conjuntos y estancias de investigación que han permitido compartir experiencias sobre conservación de suelos, agricultura regenerativa, secuestro de carbono y gestión sostenible del suelo y del agua en diferentes regiones del mundo.
Asimismo, investigadoras de Brasil y Marruecos han realizado estancias científicas en el laboratorio del IAS-CSIC fortaleciendo la proyección internacional de las investigaciones desarrolladas desde Córdoba.
Junto a la actividad investigadora, que se desarrolla en buena parte en coordinación con la Unidad Asociada de IAS-CSIC–IFAPA “Gestión integral de suelo y agua en cultivos leñosos Mediterráneos”, el Laboratorio de Erosión mantiene una importante labor de transferencia y divulgación dirigida tanto al sector agrícola como a la sociedad en general.
La participación en jornadas técnicas, congresos científicos y actividades de comunicación pública de la ciencia permite acercar los resultados de investigación a agricultores, técnicos, responsables de la gestión del territorio y ciudadanía.
“La conservación del suelo no depende únicamente de avances científicos; es sobre todo un compromiso de la sociedad que requiere de una estrecha colaboración entre investigadores, administraciones y sector productivo y el entendimiento de que es una inversión pública que garantiza el futuro del medio rural”, destaca José Alfonso Gómez.
Son igualmente importantes los materiales de diseminación y divulgación del canal de YouTube del laboratorio, https://www.youtube.com/@erosionlab_ias, que ofrece información sobre los temas relacionados con el uso y el manejo sostenible de los suelos.








