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El sector carga las pilas en el Congreso Internacional de la Patata

El encuentro organizado por la Revista Campo en El Carpio (Valladolid) ha dado voz a todos los eslabones y ha actualizado las herramientas del cultivo en materia de sanidad, fertilización y puesta a punto tecnológica

El Congreso Internacional de la Patata se ha vuelto a confirmar como el evento que da el banderazo de salida a la campaña del tubérculo, al menos en la mitad norte de la Península.

Son ya catorce ediciones en las que el sector se sienta a intercambiar puntos de vista, a conocer las últimas novedades en materia sanitaria y tecnológica, a vislumbrar por dónde transita el debate sobre la PAC, a calibrar cómo se moverá el mercado.

Una vez más se ha hablado de agua. De la necesidad de realizar una gestión eficiente, pero también de contar con políticas públicas que faciliten el acceso al recurso.

Alejandro Pérez Pastor, de la Universidad Politécnica de Cartagena.

Alejandro Pérez Pastor, de la Universidad Politécnica de Cartagena, ha analizado la ‘Gestión digital del riego para el control de nitratos y mejora de la productividad del agua’, una ponencia en la que ha destacado que el futuro de la patata “no se entiende sin la gestión del agua y el suelo”, por lo que ha abordado la situación de los acuíferos y las fórmulas para garantizar un riego eficiente.

Pérez Pastor señala como principales desafíos de la agricultura el conseguir un sector atractivo para los jóvenes, hacer frente al incremento en el coste de la energía, el precio de los fertilizantes y, al mismo tiempo, el incremento de su precio.

“Para alcanzar la eficiencia en el riego el agricultor debe saber qué cantidad necesita para su cultivo, pero también de qué tipo de agua dispone”, advierte el investigador, para quien “si deseamos fijar población en el medio rural debemos garantizar el acceso al agua”. En ese sentido, “es importante garantizar que el agua de lluvia se pueda llevar, sin ningún impacto, a zonas en las que carecen de ese recurso”.

Una de las claves está en la tecnología. “Gracias a la digitalización se puede alcanzar la ansiada eficiencia en la gestión del agua”, apunta, y al mismo tiempo “nos permitirá educar a las raíces de la planta para que puedan atraer el agua y los nutrientes, lo que nos permitirá optimizar el empleo de los insumos”.

José Ramón Gallego, de BASF.

También ha subrayado la importancia de la eficiencia José Ramón Gallego, de BASF, con una ponencia sobre la ‘Precisión digital para el control de enfermedades y la optimización de tratamientos fitosanitarios’, en la que ha presentado la nueva plataforma digital de la compañía.

Tras los buenos resultados cosechados en cultivos como la cebolla y el tomate, BASF ha elegido El Carpio para implantar esta herramienta “diseñada para ayudar a agricultores y cooperativas en la monitorización y la lucha predictiva contra enfermedades y plagas”.

Como ha indicado, los sensores recogen los datos meteorológicos, entre otros, para que el agricultor tenga en todo momento el cultivo “bajo control”.

Para alcanzar la eficiencia en los tratamientos “es fundamental saber cuál es el momento de actuar, y a partir de ahí tratar en el momento exacto, controlando también variables como el riego y la fertilización”.

Las herramientas de las que disponemos “nos ayudan a adoptar las decisiones adecuadas en función del riego; actuar según los modelos predictivos”, ha recalcado, antes de reiterar: “Entre las claves para tener éxito en el control de enfermedades lo principal es el momento de la aplicación, no entrar tarde. Por eso hay que tener la app adecuada y contar con el producto adecuado”.

Xavier Moncosí, de LAINCO.

De sanidad en patata ha hablado Xavier Moncosí, de LAINCO, que ha profundizado en las estrategias sanitarias que pueden ser más convenientes. En relación con la campaña de la patata en 2025, ha recordado que la situación meteorológica fue “excepcional”.

A partir de ahí, “necesitamos más herramientas para combatir las enfermedades existentes”, si bien “con las materias activas autorizadas hoy en día es muy difícil realizar tratamientos eficaces”.

Por esa razón una protección preventiva, que estimule las defensas naturales de la planta, resulta “fundamental” para el control y la gestión de las enfermedades, señalaba Gallego.

Javier Blázquez, de FMC.

Javier Blázquez, de FMC, se encargaba de analizar las ‘Estrategias de control de malas hierbas en patata sin metribuzina’. Recordaba que las estrategias de control son cruciales, desde la rotación de cultivos hasta el laboreo, pasando por las denominadas “falsas siembras” para fomentar que germinen las hierbas adventicias y poder tratarlas antes de la plantación del tubérculo.

A partir de la clomazona se ha obtenido Command® CS, un herbicida de acción sistémica y de amplio espectro para el control de malas hierbas anuales de hoja estrecha y hoja ancha, para aplicaciones de preemergencia en el cultivo. Blázquez señala «la importancia de anticiparnos en la aplicación de Command® 7 días antes de la nascencia de la patata».

Además, indica que Command® de FMC destaca por su formulación única y patentada micro encapsulada ofreciendo un mayor control de las malas hierbas.

Otro de los puntos reseñables de este producto es que es compatible con el resto de herbicidas autorizados en el cultivo «permitiendo una gestión integral de malas hierbas». “Es selectivo y permite el control de esas hierbas que son más complicadas en el cultivo de la patata”, destaca Blázquez.

De hablar de bioestimulantes se ha encargado Francisco Ignacio Sánchez, de SEIPASA, con una ponencia sobre ‘Bioestimulación estratégica en patata: claves para optimizar la tuberización en campañas difíciles’.

Para él, la bioestimulación es especialmente importante durante el proceso de tuberización de la patata. Por eso se ha detenido en describir las tres fases en las que se podría dividir la tuberización.

La iniciación del tubérculo es la primera fase, que es la tuberización propiamente dicha. Es el momento en el que los extremos de los tallos subterráneos (estolones) comienzan a hincharse y formar pequeños tubérculos.

El engrosamiento del tubérculo o ‘bulking’ es cuando las células del tubérculo se expanden y acumulan almidón, agua y todos los nutrientes que pueda captar y absorber. Es la fase donde la patata gana la mayor parte de su peso final.

El público ha abarrotado el centro cívico de El Carpio.

La tercera fase es la de maduración. Aquí la parte aérea empieza a volverse amarilla, pierde fuerza, empieza a secarse y finalmente las hojas se caen. Es la fase final de engorde la patata, donde los tubérculos alcanzan su tamaño final.

Es donde se produce la fase suberización, que es el endurecimiento de la piel de la patata, fundamental para garantizar un buen almacenamiento y conservación postcosecha.

El representante de SEIPASA ha presentado el bioestimulante Radisei, un producto que puede aportar numerosos beneficios al cultivo, “lo que se traducirá en la rentabilidad, puesto que incrementa la asimilación de nutrientes, que se traduce en un aumento del vigor de la planta y de la calidad de la cosecha”.

Se trata de un bioestimulante “potente y equilibrado”, diseñado para incrementar y proteger las raíces de las plantas, poner a disposición nutrientes esenciales bloqueados en el suelo e incrementar calidad de cosechas.

También se ha hablado de las ‘Oportunidades de la sostenibilidad para ser más competitivos’, que era el título de la ponencia ofrecida por Andrés Ferrer, cofundador de OMAWA.

Ha explicado el marco legal en el que se desarrolla el trabajo del agricultor y competitividad ligada a la gestión de riesgos y la sostenibilidad. Recuerda que un terreno rico en materia orgánica “siempre va a ser mejor en cuanto a drenajes y sanidad”.

Además, ha subrayado que es muy importante mejorar las prácticas en el cultivo y que la sostenibilidad “no solo es ambiental, sino también económica: tiene que haber un beneficio para el productor, porque de lo contrario no tiene sentido”.

En su opinión, el sector debe tomar los reglamentos europeos sobre sostenibilidad ambiental “como algo positivo” y entender la importancia de esa sostenibilidad. De hecho, aboga por situarla en el “corazón” del negocio. “El mayor desafío es que la sostenibilidad deje de ser un departamento aislado o una cuestión de marketing y se integre en la estrategia central, los procesos de toma de decisiones y el modelo de negocio”, señalaba.

Siempre con implicaciones respecto a la formación formación, puesto que estamos ante un verdadero cambio cultural. Por eso destaca la “necesidad de concienciar y formar a todos los niveles de la organización, desde la alta dirección hasta los empleados, para que comprendan la importancia y las implicaciones de la sostenibilidad”.

La consejera de Agricultura, María González Corral.

También tomaba la palabra María González Corral, consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León, quien ha destacado la importancia de encuentros como este Congreso Internacional de la Patata, “que sirven para definir los retos del cultivo y para conocer el punto de vista de los productores y otros agentes del sector”.

Destaca por encima de otros el desafío de la sanidad vegetal, “por lo que necesitamos contar con materias activas eficaces”, y también aboga por reforzar la apuesta por la digitalización, “como se ha visto en varias de las ponencias ofrecidas hoy en El Carpio”.

Al mismo tiempo, ha recordado la necesidad de que exista una “cadena de valor” que se mantenga equilibrada y que aporte rentabilidad a todos los eslabones.

Angélica Mateo Muñoz, del MAPA.

Angélica Mateo Muñoz, jefa de área de la Secretaría General de Frutas y Hortalizas y Vitivinicultura del MAPA, ha señalado que la patata española es muy apreciada en el mercado, aunque eso no impide que España sea un país netamente importador de este alimento.

Al respecto ha dado una serie de datos, como que el 25% de la superficie total de patata se desarrolla en secano, siendo Galicia el principal exponente, con más del 81% del total de superficie.

El 75% restante se cultiva en regadío, siendo Castilla y León (37%), Andalucía (19%) y Región de Murcia (10%) las principales CC.AA. en ese sistema de cultivo.

Mateo ha recordado que la producción prevista para el año 2025 se reduce un 1,9% respecto a la media de los últimos cinco años y que por época de recolección, predomina la patata tardía y de media estación, con una tendencia creciente de la patata tardía.

El público también se ha repartido por la carpa de expositores.

Por regiones, Castilla y León, principal región productora con una cuota del 44%, incrementa su producción un 9% respecto a la media. A continuación, Andalucía (13%, -13%), Galicia (11%, -25%), R. de Murcia (10%, +16%), C. Valenciana (6%, +36%) y Canarias (4%, -15%).

España es un país netamente importador de patata, tendencia al alza por cuarta campaña consecutiva. El saldo comercial español para el periodo acumulado de enero a septiembre de 2025 se sitúa en -218M€, un 91% superior a la media de las últimas cinco campañas, según la representante del MAPA.

En términos de volumen, se reducen los envíos al mercado comunitario mientras que las importaciones se mantienen estables respecto a la campaña anterior, pero se incrementan en relación con la media.

Los envíos a países comunitarios suponen el 97% del total, destacando Portugal (35%), Francia (26%) y Alemania (10%) como principales destinos.

En sentido contrario, Francia, principal proveedor hacia España con una cuota del 73%, aumenta sus envíos un 26,2% respecto a la media. A continuación se sitúa Portugal (7%, +55%), Israel (5%, +62,3%) y Egipto (4%, +44,3%).

En relación con la patata de siembra, el 67% de la semilla procede de Países Bajos, cuyos envíos se incrementan un 18% respecto de la media. Francia (15% de cuota) también aumenta sus envíos notablemente. Por su parte, las importaciones procedentes de Reino Unido (principal proveedor extracomunitario, 6%) se incrementan respecto a la campaña anterior pero se reducen en relación con la media.

Ángel María Gómez Rivero, director general de PAC.

También tomaba la palabra Ángel María Gómez Rivero, director general de Política Agraria Comunitaria de la Junta de Castilla y León, quien ha dedicado su intervención a ‘El futuro de la PAC en juego: claves y propuestas’.

Entre los riesgos de la propuesta que ahora mismo se encuentra sobre la mesa destaca la posible disminución de las cantidades que llegarán al sector agro, tanto en el primer pilar (ayudas directas) como en el segundo pilar (los fondos destinados a desarrollo rural, Feader).

También es posible que en la PAC que entrará en vigor el 1 de enero de 2’028 no todos los agricultores europeos sean tratados igual, puesto que habrá un margen importante para cada gobierno. También se vislumbra un aumento de la complejidad administrativa y una “renacionalización encubierta” de la PAC.

Ha destacado que la patata es muy importante para el productor español, ya que se trata de una muy buena opción dentro de la rotación de cultivos, además de ser una producción rentable, “que genera valor añadido para las explotaciones”.

Servando Álvarez, del INORDE.

Por su parte Servando Álvarez, del INORDE, ha glosado la relación entre la patata y el campo español en la ponencia ‘De tierra de conejos a tierra patatera. Desafíos a una identidad’.

Ha roto el hielo recordando la definición de ‘paleto’ que recoge el diccionario de la RAE, como persona “rústica y sin habilidad para desenvolverse en ambientes urbanos”.

Esta definición “revela el estereotipo que se forjó en España en los años 60”, a lo que ha contrapuesto la relación actual, cuando “los jóvenes que se incorporan a la agricultura son profesionales formados, altamente cualificados, que apuestan por cultivos innovadores”. “El problema es que no son suficientes”, ha remachado.

Un debate necesario

La mesa de debate celebrada al final de la mañana sirvió para apuntar diferentes puntos de vista a un debate que sigue siendo necesario.

El agricultor palentino José Martín abogó por “mantener la ilusión” en relación con el cultivo, para lo que es imprescindible “ser conscientes de que los retos son al mismo tiempo oportunidades”. Eso sí, hizo hincapié en que los hábitos del consumidor “tienen que cambiar” para que la demanda contribuya a consolidar el sector.

Por su parte Ricardo Guerra, de la portuguesa Porbatata, demostró que el debate en el país luso discurre de forma paralela a España. “Intentamos que el sector esté junto”, con el objetivo de “entendernos dentro de una cadena de la que formamos parte todos los interesados, desde el productor hasta el consumidor”.

¿Cómo educamos al consumidor en cuanto a qué patata comprar?”, se preguntaba. Y la respuesta solo puede pasar por “transmitir al público que la patata está buena aunque salga alguna fea”.

Una mesa redonda ha puesto punto final a las intervenciones.

Por cierto, “una patata real es algo muy diferente a esa cosa congelada que compramos a veces y que sabe a goma”, recalcaba.

Al mismo tiempo, la representante del MAPA Angélica Muñoz recordaba que “hay muchos retos, y no son fáciles”. “Educar a los consumidores es muy complicado y buscar nichos de mercado, también”, recalcaba.

En su opinión, “hay un problema de valorización del producto, y es ahí donde reside el problema. Porque la gente tiene que entender todo lo que hay detrás de una patata”.

Por parte del ministerio, “creo que el diseño de la nueva PAC hay una oportunidad para la patata”, advertía.

También el sevillano Marco Román señalaba que el producto “debería estar reconocido” y que la PAC “debería apoyar” a este cultivo, “que siempre ha salido malparado”.

Román abogaba por fórmulas como que las empresas privadas contribuyan con dinero “para que el sector en su conjunto realice campañas de divulgación sobre las bondades” de este alimento.

Tomó la palabra Julio Casado, de Mercadona, para quien “cuando hablamos de sostenibilidad, hay que tener en cuenta que la primera sostenibilidad es la económica, la rentabilidad”.

En su intervención destacó la importancia de la colaboración entre los diferentes eslabones de la cadena, “sin perder de vista que el objetivo común es lograr la satisfacción del consumidor”.

También reconocía la dificultad de formar al público. “Nosotros estamos para vender patata; cuando quisimos dar un salto empezamos a vender las ‘feas’ y vimos que vendíamos menos”, recordaba.

En todo caso, el verdadero salto de Mercadona “ha venido con la apuesta por la calidad, por mostrar al consumidor qué destino puede tener la patata que compra”.

También participaba en la mesa Óscar Tardón, de Patatas Tarsa, quien coincidía en que la clave para afrontar los retos de la patata “es que industria y productor vayan de la mano”.

Además, si España importa patata, ¿por qué no ayudar al agricultor con un precio mejor? En su opinión, “la industria tiene que ser consciente de que el productor es el eslabón más débil y de que debe ayudarle a obtener rentabilidad”. Así podrá generar valor para el territorio en el que vive.

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