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“Disponer de la patata de siembra que reclama el mercado se ha convertido en factor estratégico”

El Grupo Udapa inicia una nueva etapa con Ana Carrasco como directora general. Se abre un periodo basado en la “calidad total” y la satisfacción del cliente

Ricardo Ortega

El Grupo Udapa ha arrancado 2026 con un relevo en su dirección general. Alfonso Sáenz de Cámara, responsable de la cooperativa desde 2012, pasa a desempeñar el cargo de director adjunto. Cede el liderazgo a Ana Carrasco, hasta ahora directora de Innovación.

Doctora en Biología, Carrasco llegó a la cooperativa alavesa en marzo de 2014 para desarrollar un proyecto de I+D+i sobre nuevos productos de patata basados en la conveniencia.

Ana Carrasco.

Dicho proyecto culminó con la creación de Paturpat, que en los últimos años ha experimentado un gran crecimiento hasta triplicar su capacidad productiva de patata de quinta gama.

-¿Cómo va a notar Udapa el bagaje que trae usted bajo el brazo?

-Desde que llegué a la cooperativa, hace doce años, he tenido la oportunidad de seguir vinculada a la patata durante todo su proceso de producción.

Esa experiencia me permite en la actualidad tener una amplia visión de toda la cadena de valor, empezando desde la propia semilla y llegando hasta la patata destinada a la industria alimentaria o al consumo en el hogar.

En los últimos años hemos visto cómo la exigencia que nos reclaman nuestros clientes cada vez es mayor, por lo que a corto y medio plazo tenemos que conseguir la eficiencia a todos los niveles de la empresa, así como una calidad total; no solo del producto, sino también en todos los procesos y en la manera de trabajar de nuestras personas.

-Cuando empezó la carrera de Biología, seguro que no esperaba que su carrera profesional estuviera tan relacionada con la patata…

-No, la verdad es que al principio yo tenía otras expectativas, pero al final parece que estaba predestinada a desarrollar mi carrera laboral junto a este tubérculo.

Y es que, al acabar la licenciatura, realicé una tesina que estaba relacionada con la patata, luego realicé una tesis sobre la patata, más tarde trabajé en una empresa de mejora genética de la patata, seguí con la producción de minitubérculos en sistema aeropónico, y finalmente he acabado en Udapa. Así que todo hace indicar que ha sido la propia patata quien me ha elegido a mí y, si soy sincera, diré que estoy encantada por ello.

Alfonso Sáenz de Cámara dio el relevo a Ana Carrasco.

-¿Quién es para usted Alfonso Sáenz de Cámara?

Alfonso para mí, como para cualquier persona que haya trabajado con él, es todo un referente al que seguir. Junto con Roberto Ruiz de Infante, es uno de los ideólogos y una de las personas que más fuerte han apostado por el proyecto de Udapa desde sus inicios.

Es un alma generosa y muy cercana, que confía plenamente en la gente que forma parte de su equipo. Gracias a su gran conocimiento del sector, la cooperativa ha podido crecer dentro de la cadena de valor, le ha aportado una imagen de profesionalidad a la marca Udapa, y ha defendido el valor de este cultivo a capa y espada en diversos foros.

A pesar de que ahora ha decidido alejarse un poco de esa primera línea, seguirá estando cerca de la dirección general aportando su experiencia y formando a futuras cooperativistas.

-El relevo al frente de la cooperativa casi ha coincidido con la presentación del Plan Sectorial de la Patata vasca…

El nuevo Plan Sectorial que acaba de presentar el Gobierno vasco pretende fortalecer la cadena de valor de la patata de Álava a nivel global, tanto en la de siembra, como en la de consumo, y para ello se plantean tres grandes metas: incrementar la superficie cultivada, mejorar la calidad y el rendimiento del cultivo, y adecuar la producción a las nuevas demandas del mercado.

Nosotros ya llevamos varios años trabajando en este sentido mediante la incorporación de jóvenes agricultores al proyecto, con la compra de maquinaria de última generación para la prestación de servicios en los momentos de la siembra y recolección, apostando por innovación en toda la cadena de valor y por la multiplicación de variedades protegidas que respondan a las demandas de los clientes y consumidores.

Gracias a la implantación de este plan y a las líneas marcadas en nuestro propio plan estratégico, estoy segura de que todo esto nos ayudará a afianzar nuestro futuro con la mejora tanto a nivel de calidad, como en competitividad.

-Parece que todas las miradas se dirigen a la patata de siembra. ¿Por qué es un elemento estratégico?

-En estos últimos años hemos visto cómo en España tenemos una alta dependencia de la patata de siembra cultivada en países como Países Bajos, y debido a la escasez en la producción de variedades más demandadas, en ocasiones nos vemos obligados a cambiar nuestros planes de siembra en función de las variedades existentes y excedentes.

Por ello, disponer de semilla de las variedades que reclama el mercado en cada momento se ha convertido en un factor estratégico para cualquiera que se dedique al cultivo de la patata.

-¿Qué se puede aportar desde Álava al resto de España?

-Debido a su altitud, clima y características del suelo, Álava siempre ha sido un territorio muy propicio para la multiplicación de semilla.

Antes de que España se introdujera en la Comunidad Económica Europea, en 1986, la patata alavesa ya gozaba de mucho prestigio debido a su gran calidad. Por ello creemos que es el momento de recuperar su buen nombre, de vincular a la patata de siembra de Álava con una semilla con pedigrí.

Si lo conseguimos, lograremos disminuir esa sumisión que tenemos con respecto a los mercados que no podemos controlar desde el propio país.

-¿El suyo es un ejemplo de que las cooperativas pueden liderar la innovación en el campo?

-Así es. Udapa siempre ha apostado por la innovación, y en muchas ocasiones el hecho de desarrollar nuevos proyectos nos ha diferenciado de nuestros competidores más cercanos.

La vinculación directa que tenemos con el campo nos ayuda a conocer de primera mano las necesidades del sector, y por ello tenemos que ser capaces de crear soluciones que les permitan sacar un mayor rendimiento a sus cultivos.

Esta visión nos ha llevado a convertirnos en referentes en muchos aspectos. Por eso creemos que tenemos que seguir por esa misma línea: apostando firmemente por la innovación, teniendo la vista puesta en las demandas del mercado, en las necesidades del campo, y siempre escuchando atentamente lo que nos piden los clientes.

-Puede que la clave del cultivo resida en la relación con el consumidor. ¿Qué actitud debe adoptar el sector?

-Creo que deberíamos escuchar continuamente lo que el conjunto de los consumidores nos está pidiendo en cada momento. Tenemos que estar atentos a lo que nos demandan, y producir bajo esa premisa.

A pesar de que creemos que la calidad organoléptica debe primar por encima de todo, sabemos la importancia que tiene la calidad visual de un producto a la hora de tomar la decisión de compra.

Desde Udapa tenemos claro que en patata lavada nos tenemos que exigir un mínimo en la apariencia del tubérculo y que no todo vale, porque el mercado así lo ha demostrado.

No obstante, personalmente creo que, poco a poco, el consumidor se está dando cuenta de que no todas las variedades de patata son igual de atractivas visualmente, y en algunos casos priman otros aspectos como por ejemplo la aptitud para el frito.

En nuestro caso, además de por la formación y la defensa de nuestro querido tubérculo, también seguiremos apostando por la diversificación de productos, dándoles una segunda vida a esas patatas ‘feas’ que acaban en la línea de elaboración de Paturpat.

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