Castilla y León ha presentado el estudio de costes de producción de uva para vinificación en la DO Ribera del Duero, un trabajo que persigue un doble objetivo: aportar transparencia a la cadena alimentaria y “reforzar la posición de los viticultores”.
La vendimia se está caracterizando por el adelanto del ciclo vegetativo y de la recolección, una evolución desigual entre las distintas denominaciones de origen y unas producciones que, en conjunto, están siendo mejores de lo inicialmente previsto.
A 21 de septiembre, en Castilla y León habían entrado en bodega 260,6 millones de kilos de uva, el 79% de la previsión inicial para la campaña.
En la Ribera del Duero ya se habían vendimiado 84,43 millones de kilos, aproximadamente el 63% de la cosecha prevista.
Pino ha explicado que los costes de producción de la uva en la denominación de origen oscilan «entre 0,79 euros y aproximadamente 1 euro por kilo», dependiendo de los rendimientos obtenidos por cada explotación y de su sistema productivo.
El papel de la tecnología
Desde el punto de vista técnico, el estudio analiza tres posibles escenarios:
-Un escenario de baja tecnología, con un rendimiento de 3.000 kilogramos por hectárea y un coste de 1,09 euros por kilogramo.
-Un escenario construido sobre un rendimiento de 4.700 kilogramos por hectárea y un coste de 0,92 euros por kilogramo.
-Un escenario de alta tecnología, con 6.000 kilogramos por hectárea y un coste de 0,79 euros por kilogramo.
La consejería recuerda que el estudio “no fija ni recomienda precios”, sino que aporta información objetiva sobre la formación de los costes de producción. En la información facilitada a los medios tampoco diferencia si se trata de variedades blancas o tintas.
La mano de obra es el principal coste
Uno de los resultados más relevantes del informe confirma que la mano de obra continúa siendo el principal coste de las explotaciones vitícolas. En el escenario de referencia representa aproximadamente el 52,8% del coste de producción, por encima de cualquier otra partida.
“Defender la rentabilidad”
El consejero ha subrayado que estos estudios forman parte de una estrategia más amplia de la Junta para proteger la rentabilidad de agricultores y ganaderos, y garantizar que el valor generado por los productos agroalimentarios “llegue también a quienes asumen el esfuerzo y el riesgo de producir”.
«Para defender precios justos, primero hay que saber cuánto cuesta producir. Por eso estamos construyendo un calendario de estudios de costes que aporten transparencia y sirvan para proteger al eslabón más débil de la cadena alimentaria», ha afirmado.
Asimismo, ha reiterado que la Junta continuará reforzando las actuaciones de control sobre contratos, plazos de pago y posibles situaciones de destrucción de valor, tanto de oficio como a instancia de los propios productores.
Estas actuaciones buscan garantizar el cumplimiento efectivo de la Ley de la Cadena Alimentaria y “evitar prácticas que perjudiquen la viabilidad de las explotaciones”.
Nuevos estudios de costes
Tras la publicación de los estudios de costes de la patata y de la uva de la DO Rueda, la Junta trabaja ya en nuevos análisis sobre la uva de la DO Bierzo, el maíz y la leche de vaca, atendiendo además a las demandas planteadas por las organizaciones profesionales agrarias y por los propios sectores productivos.
‘No a la guerra’ entre viticultores y ganaderos

Pino, ha aprovechado para defender la “complementariedad” entre agricultura y ganadería, y ha rechazado las “polémicas artificiales” que pretenden “enfrentar a dos actividades esenciales para la economía, el empleo y el futuro” del medio rural.
«La agricultura y la ganadería no compiten; se necesitan. Son dos pilares fundamentales de nuestro medio rural y de nuestra economía agroalimentaria. Frente a quienes intentan generar divisiones artificiales, nosotros defendemos un campo unido, fuerte y rentable», ha señalado.







