spot_img
spot_img

InicioDESTACADALos productores no creen en las ‘salvaguardas’ frente a Mercosur

Los productores no creen en las ‘salvaguardas’ frente a Mercosur

El acuerdo con el bloque formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay incluye cuotas con aranceles especiales para vacuno, avícola, azúcar, miel y arroz

Ricardo Ortega

Los agricultores y ganaderos de la UE vuelven a salir a las calles para defender sus intereses. Como si su actividad productiva no les absorbiera ya suficiente tiempo y recursos, en este 2026 vuelven a movilizarse para que las decisiones adoptadas en los despachos no acaben de estrangular su modo de vida.

Los tractores se han dejado ver en diferentes ciudades y pueblos de España y Europa, incluidas urbes tan relevantes como Bruselas y Estrasburgo, donde se corta el bacalao, dicho de forma castiza.

La primera causa de preocupación reside en la PAC que entrará en vigor en enero de 2028, con una Comisión que parece empeñada en sacar adelante su nuevo modelo: una PAC integrada dentro de un fondo global, con múltiples destinos y funciones.

https://www.revistacampo.es/general/miles-de-agricultores-salen-a-la-calle-para-exigir-medidas-urgentes

Por muchos parches y añadidos que se pongan sobre ese marco, la decisión parece tomada y habrá que pelear mucho si se quiere conservar algo parecido al modelo actual. Lo dice incluso el ministro español, Luis Planas, para quien la UE debe mantener la Política Agraria Común «como motor de construcción y modernización».

Para ello debe mantener el mismo nivel de financiación que en el periodo actual, lo que solo puede conseguirse “mediante un sistema claro y comprensible para los agricultores y ganaderos”, afirmación que parece indicar una preferencia por un fondo específico para el campo.

Un cuarto de siglo de negociaciones: Mercosur

La otra gran preocupación del productor radica en el acuerdo entre la UE y Mercosur, el bloque formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. El acuerdo ya se ha firmado y solo queda que sea confirmado por cinco parlamentos: los de los cuatro países iberoamericanos y el de la UE, con sede en Estrasburgo.

Ha sido un cuarto de siglo de negociaciones para que la UE alcanzara, por primera vez, un acuerdo comercial con otro bloque. Y lo ha conseguido, además, en plena carrera de China y EEUU por hacerse con el control de los recursos de América Latina. Hablamos de un mercado de 700 millones de personas y de la concentración del 20% de las riquezas mundiales.

Quizá se trate de un éxito político, pero desde luego el sector se encuentra ante un abismo de profundidad insondable, en un contexto en el que cuesta un triunfo alcanzar la rentabilidad de las explotaciones.

¿Cómo desaparecerán los aranceles ?

La desaparición de los aranceles entre ambas orillas se dará en tres fases:

-Para productos con aranceles por debajo del 5%, estas tarifas desaparecerán cuando entre en vigor el acuerdo.

-Para productos con aranceles entre el 5 y el 10% de su valor, se suprimirán en un periodo transitorio de cuatro años.

-Para derechos arancelarios superiores al 10%, se suprimirán en un periodo de 7 años.

¿Qué salvaguardias «protegen» al productor?

Las razones para la preocupación del agricultor o el ganadero europeo son evidentes, y es ahí donde radica el motor de las últimas movilizaciones. Ante esto, la Comisión Europea ha levantado una serie de salvaguardias que, en teoría, evitarán el desplome de la producción europea.

El principal mecanismo diseñado es el de las cuotas, un volumen máximo que puede entrar con o sin arancel. Lo que supere ese cupo pagará el arancel general.

En el caso del vacuno, la cuota es de 99.000 toneladas con un arancel del 7,5% y en caso del sector avícola el contingente es de 180.000 toneladas sin arancel.

En el caso del azúcar se establece una cuota de 180.000 toneladas de azúcar en bruto con destino a refino. El arancel es ‘cero’ dentro de un cupo ya existente, con un contingente adicional de 10.000 toneladas para Paraguay.

Para la miel el cupo es de 45.000 toneladas sin arancel y en el caso del arroz la cuota es de 60.000 toneladas con arancel ‘cero’.

Decisiones políticas

Otra herramienta está en la cláusula de salvaguardia bilateral, cuya activación de penderá de las decisiones políticas. Abre la posibilidad de suspender temporalmente los aranceles especiales si un aumento de las importaciones genera un perjuicio grave al sector. Es decir: aunque un producto se esté adquiriendo al otro lado del charco dentro de uno de los cupos establecidos, la UE puede activar el freno si considera que el mercado corre el riesgo de desestabilizarse.

Lo cierto es que se trata de una medida discrecional ante la que cabe prever numerosas polémicas.

Normativa comunitaria

La protección también se establece en otro sentido, más cualitativo: no puede entrar en territorio de la UE cualquier producto que no cumpla la normativa comunitaria en materia de seguridad alimentaria y sanidad animal.

Más polémico es si el acuerdo incluye o no las cláusulas espejo, que exigen reciprocidad en las condiciones de producción, algo que resulta muy difícil de comprobar. Como se advierte desde el sector productor, imponer controles sobre procesos de producción requiere acceder a información objetiva, comprobable, además de contar con la colaboración de las autoridades locales.

Desde el Copa (la entidad que aglutina a los productores de la UE) y la Cogeca (cooperativas agrarias) piden el rechazo del acuerdo con Mercosur, “que sigue siendo un acuerdo defectuoso que perjudicará la competitividad de la agricultura de la UE y amenaza los cimientos mismos de su modelo de producción”.

Los agricultores de la UE no pueden apoyar acuerdos, como con Mercosur o Marruecos, “que presentan estándares de producción muy divergentes, lo que compromete la equidad, la competitividad y la resiliencia a largo plazo de la agricultura europea”, señalan desde Copa-Cogeca.

Con carácter general, en materia de comercio justo y reciprocidad ambas entidades se muestran dispuestas a contribuir a la mejora de los controles fronterizos, si bien “las medidas propuestas solo reducen parcialmente los riesgos que plantean los acuerdos comerciales que amenazan los estándares de producción europeos”.

¿Quién gana y quién pierde?

La balanza comercial de la UE con Mercosur en frutas y hortalizas es deficitaria y no se prevé un cambio de tendencia, “puesto que se presentan escasas oportunidades para el sector comunitario en estos países”, que también son fuertes productores de frutas y hortalizas, según FEPEX.

En 2024, la UE exportó frutas y hortalizas frescas a Mercosur por valor de 255 millones de euros en 2024, mientras que la importación ascendió a 984 millones de euros, una balanza fuertemente deficitaria para los productores comunitarios, que no se prevé corregir.

La exportación comunitaria de frutas y hortalizas de la UE a Mercosur se situó en 2024 en 201.503 toneladas por un valor de 255 millones de euros. Las manzanas y peras fueron los productos más exportados de esta categoría por la UE, con 111.209 toneladas y 134 millones de euros, según datos de Eurostat procesados por FEPEX.

España también tiene una balanza deficitaria con los países de Mercosur. De enero a octubre de 2025, la exportación española de frutas y hortalizas a Mercosur se situó en 31.545 toneladas, un 36% menos. Y la importación ascendió a 159.785 toneladas, un 10% más.

Considerando el último año completo, 2024, la exportación española de frutas y hortalizas frescas a Mercosur se situó en 63.000 toneladas por un valor de 80 millones de euros y la importación fue de 193.000 toneladas y 248 millones de euros, un 9% más.

Respecto al acceso de las producciones comunitarias a los países de Mercosur, en la actualidad estos países requieren, en la mayoría de los casos, la negociación de protocolos fitosanitarios por cada tipo de fruta y hortaliza procedente de la UE que se quiere exportar, lo que dificulta mucho el acceso a estos mercados.

Esta situación no cambia con el acuerdo, por lo que no se facilita la entrada de productos comunitarios a los países de Mercosur.

Respecto a las cláusulas de salvaguardia, que suponen el principal cambio frente a lo firmado en 2024, “habrá que ver si se aplican cuando surjan problemas de exceso de exportaciones hacia la UE”, señalan desde FEPEX.

En el caso de otros acuerdos como el de la UE con Marruecos, en momentos de exceso de exportaciones a la UE, “no se han aplicado las cláusulas de salvaguardia”, advierte la entidad.

NOTICIAS RELACIONADAS
spot_img
spot_img
spot_img