Ricardo Ortega
El escarabajo de la patata se ha hecho presente en el cultivo de la patata en Castilla y León, de forma especial en Salamanca y la zona sur de Valladolid.
El mapa que ofrece el Boletín Fitosanitario del Cultivo de la Patata señala diversos puntos en los que se ha detectado presencia significativa de este coleóptero, que se alimenta de las hojas verdes y puede reducir la capacidad fotosintética de la planta.
Los puntos con mayor concentración de la plaga son el entorno de la ciudad de Valladolid y Santiuste de San Juan Bautista, en el noroeste de Segovia.

El boletín es fruto de la colaboración entre Itacyl, la interprofesional Oipacyl y FMC Agricultural Solutions. Javier Blázquez, responsable de Desarrollo de Negocio de la compañía, destaca que llevamos dos semanas con bastante presión del escarabajo.
Entre los productores hay preocupación porque el año pasado se eliminó la materia activa de referencia contra esta plaga, mientras que los productos que siguen en el mercado presentan poca persistencia.
Para el responsable de FMC la clave es “cambiar la forma de trabajar”, estar en contacto con los técnicos de campo y prestar atención al etiquetado del producto.
Ello implica estar vigilante y, en caso de que se detecten huevos del escarabajo, aplicar en el momento adecuado, “que es cuando eclosionan los huevos y no cuando la larva se ha desarrollado”.
Para Bázquez resulta fundamental realizar una “gestión responsable” del producto, lo que se traduce en seguir las recomendaciones del técnico y que no se generen resistencias.
Desde el boletín se recomienda al productor mantener la inspección visual de puestas y larvas, con especial atención en el envés de las hojas.
El umbral de tratamiento se cruza cuando se observan más de tres individuos cada 15 plantas, o más del 20% de plantas con mordeduras en el 10% de la hoja.
El Plan Director de Lucha contra Plagas Agrícolas en Castilla y León, en el que participan las mismas entidades, ha diseñado un marco de lucha integrada contra la plaga, que incluye medidas preventivas como una rotación con cultivos que no incluyan solanáceas, además del control de malas hierbas que hagan de huésped del escarabajo.
También recomienda favorecer el control biológico mediante crisopas, chinches depredadores, el establecimiento de bandas florales para favorecer su presencia y el evitar tratamientos excesivos que puedan perjudicarlos.
Además, recomienda no descuidar la vigilancia al final del cultivo, “pues si bien en esos momentos los daños de la plaga son menos importantes, los escarabajos presentes serán los precursores de la plaga en la siguiente campaña”.
Presencia de pulgones
El Boletín Fitosanitario del Cultivo de la Patata en Castilla y León también señala la presencia de pulgones, aunque aún poco importante, en el entorno de Valladolid ciudad, Alaejos y Campaspero, además de en la localidad segoviana de Fuente de Santa Cruz.
La alternaria se ha detectado en Alaejos en un grado próximo al nivel de tratamiento, mientras que se ha detectado mildiu en la misma localidad.
El responsable de FMC Agricultural Solutions, Javier Blázquez, recuerda que la información contenida en el boletín se ofrece “como referencia”, a partir de la monitorización en una serie de parcelas de patata, representativas de algunas de las principales zonas productoras. Por ello, el agricultor que recibe el boletín “debe permanecer vigilante a lo que acontezca en sus propias parcelas”.







