Ricardo Ortega
Esta semana se han publicado unas previsiones de cosecha del Ministerio de Agricultura que vuelven a incidir en la caída de producciones.
En el caso de la cebada se prevé un rendimiento medio de 2.630 kilogramos por hectárea, frente a los 3.479 registrados en 2025. Una caída del 24%.
Para el trigo blando se prevé un rendimiento medio de 2.845 kilos, lo que supone un 27% menos. La peor parte se la lleva este año el centeno, con 1.776 kilos por hectárea y un 34% menos que el año pasado.
Son cifras que las cosechadoras siguen confirmando con carácter general, aunque ofrecer una visión global del campo puede llevar a olvidar algunas noticias no tan malas.
Luis Corona, en la abulense comarca de la Moraña, está acabando de cosechar la colza, un cultivo muy afectado por las fuertes lluvias del invierno y los calores de mayo.
La oleaginosa ha dado unos resultados relativamente sorprendentes, por lo buenos, y va a permitir salvarlos muebles. La de regadío ha dado 4.0000 kilos por hectárea y la de secano ronda los 2.500.
La cebada ya está cosechada y el balance es similar: estaba mejor de lo esperando, entre los 2.000 y los 2.500 kilos por hectárea, a lo que hay que añadir unos pesos específicos muy buenos, en muchos casos por encima de 70.
En cuanto al trigo, que empezará a cosechar pronto, confía en que suceda lo mismo y que la apariencia de bajas producciones no se confirme del todo.
José Antonio Marcos, jefe del Área de Cereales y Fertilizantes de Bernabé Campal, también destaca alguna sorpresa positiva en relación con los pesos específicos aunque, eso sí, dentro de un ambiente general de apatía. La compañía despliega su actividad en Zamora y Salamanca.
En la zona la cosecha avanza despacio por diferentes razones, como la falta de ilusión, la semana de tormentas que hubo en mayo, el periodo en que la Junta no ha permitido cosechar e incluso el menor número de máquinas presentes en el campo.
El responsable de Campal también apunta que, dentro de las bajas producciones generales, se está registrando una desigualdad importante entre parcelas, y ahí tienen mucho que ver la variedad escogida, la fecha de siembra y la fertilización: el que hizo bien las cosas y pudo hacer un abonado de fondo, y después aportó nitrogenados, tiene una producción “algo mejor”. Pero en general va a ser un año difícil para llegar al objetivo de cubrir costes.
Aragón va a cosechar unos 2,6 millones de toneladas de cereal en esta campaña, lo que supone un 21,5% menos que el año pasado, según la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón.
La irregularidad en la primavera y el exceso de calor en mayo han causado una caída del 15% en el rendimiento en cuestión de semanas.
Con todo, la producción de este año se encuentra bajo la espada de Damocles de la rentabilidad. Los precios internacionales siguen muy bajos después de haber producido con unos costes altísimos.
Según las cifras que maneja la organización agraria la superficie de cereal de secano ha caído un 20%, principalmente con destino a barbecho.
La superficie de cereal ha caído el 20% en Aragón, con destino principal en el barbecho
En Andalucía también se nos presenta un panorama desigual. En la provincia de Almería, los cereales se encuentran entre el estado fenológico de grano maduro y la recolección.
En los llanos del municipio de María, parajes del Pozo de la Rueda-Cortijo de Casablanca, la cebada caballar se encuentra madurando, con un tamaño de planta medio-bajo y las espigas algo cortas de tamaño y de granos. No se ven parcelas cosechadas.
En la zona de María-Cañadas de Cañepla, el cereal no ha ahijado bien y se ha quedado raquítico. En la comarca del Alto Almazora está comenzando la recolección de avena, que continuará en los próximos días.
En Cádiz, la campaña de cereal en la comarca Campiña de Cádiz se encuentra al 65-70%. Los trigos duros presentan una media de rendimientos de 1.900-2.100 kilos con peso específico medio de 80-82, la proteína está siendo baja, sobre 11, y la vitrosidad de 80, que se considera aceptable.
Los triticales están dando rendimientos de unos 2.000-2.400 kilos por hectárea.
En Córdoba, el estado fenológico predominante de los cereales es de grano maduro. La recolección está muy avanzada en la Campiña, algo más retrasada en el norte de la provincia.
Los rendimientos, en general, están siendo medio-bajos debido al exceso de agua del invierno y las dificultades para realizar tratamientos y abonados. El trigo duro presenta problemas de calidad por la disminución del contenido proteico.
En Los Pedroches muchas parcelas de avena para grano no se han recogido por presentar rendimientos muy bajos, por lo que las mayorías se segaron para heno y en algunos casos se aprovechan a diente por el ganado.
En Granada, en la comarca de Huéscar, zona Puebla de Don Fadrique-Huéscar-Galera-Castillejar los cereales se encuentran con escaso desarrollo, hubo un mal ahijamiento y las espigas en muchas parcelas son raquíticas. Hay unas malas perspectivas de cosecha.
En Huelva, comienza la recolección en zonas de las comarcas Condado Campiña y Condado Litoral. Va algo tarde, depende de la época de siembra y también de la disponibilidad de las cosechadoras.
Según los aforos realizados, en las parcelas de trigos duros se obtienen unos 2.000-2.250 kilos por hectárea. Los triticales en esta zona dan algo menos de kilos, oscilando entre 1.900-2.100 kilos.
En Jaén, en zonas como Sabiote-Úbeda, se observan parcelas de cereal en fase de grano maduro, en breve comenzará la cosecha. En las cebadas se aforan rendimientos entre 2.000-2.500 kilos.
No ha habido problemas de hongos. Las más tardías se encuentran en fase de grano pastoso. Se está notando la bajada de producción al aforar las parcelas; hubo problemas en el ahijamiento durante el mes de marzo.
En Málaga los trigos se encuentran con malas perspectivas, con abundantes malas hierbas
En Málaga, en la comarca Norte, zona de Sierra de Yeguas-Campillo-Almargen hay muchas parcelas de cereal por cosechar. El grano está maduro.
Las cebadas no ahijaron bien y se encuentran con escaso tamaño de planta y de espiga en muchas parcelas. Los trigos se encuentran con malas perspectivas, con abundantes malas hierbas.
En Sevilla, la campaña de recolección de los cereales de invierno se encuentra prácticamente finalizada. La siega, que se inició de forma generalizada en la semana 21, ha avanzado a buen ritmo ayudada por el ascenso térmico, acusado desde mediados de mayo, que aceleró la maduración y el secado del grano.
En la comarca de la Campiña, zona de Marchena, La Lentejuela y Osuna, la campaña está tan avanzada como en torno al 90% de la superficie.
Los trigos duros se encuentran con rendimientos de 2.400-2.600 kilos por hectárea, con pesos específicos de 82 y proteína del 13%. Los triticales están teniendo rendimientos similares a los trigos duros.








