Ricardo Ortega
Hay incertidumbre en el cultivo del cereal español, que se sembró en un otoño-invierno que prometía humedad pero que, después, apenas ha recibido la visita de la lluvia.
La mayoría de los productores tiene un ojo puesto en el campo y otro en la lonja. Sabe que el precio de venta va a ser muy bajo y hasta hace poco esperaba compensarlo con una producción elevada, pero la situación del campo no es un cuento de hadas y el panorama es muy desigual.
Apenas ha llovido estos días en Castilla-La Mancha. En algunos sitios, nada. Una serie de tormentas que ha caído como una lotería mal repartida.
El agricultor José Ramón Díaz de los Bernardos vaticina que la producción “no va a ser buena”. “Hay zonas que van a estar muy bien, como el año pasado, y otras malas, en las que no va a merecer la pena ni cosechar”, recalca.
“En general la campaña en Castilla-La Mancha no va a ser buena y, para colmo, hay sitios en los que ha helado bastante”, remacha.
El panorama también es irregular en Castilla y León, donde la siembra de cereal ha disminuido este año en más de 80.000 hectáreas. Las estimaciones hablan de una caída del 4,6%, con bajadas especialmente destacadas en Palencia, Soria y León.
La planta está en pleno encañado–espigado según zonas. Hay más parcelas en fase de encañado en las zonas productoras más frías o tardías, mientras que el espigado e inicio de floración se registra en las zonas más tempranas y cálidas.
En general hay un desarrollo vegetativo adelantado por el calor, con una creciente presión de plagas (pulgón y oscinella) en un momento crucial del ciclo.
Los informes de la Junta indican que “las condiciones meteorológicas han permitido un buen desarrollo del cereal en el conjunto de Castilla y León”, lo que implica masa foliar bien formada y tallos vigorosos.
Eso sí, las provincias de Ávila, León y Segovia presentan peor evolución por las condiciones meteorológicas menos favorables.
La Junta de Castilla y León advierte de que las plagas detectadas coinciden con una “fase clave del desarrollo del cereal”, lo que en la región corresponde precisamente al tramo de encañado-espigado.
Los pulgones atacan hojas y tallos, provocan amarilleo y pueden transmitir BYDV, lo que afectaría al vigor y al número de espigas.
Por su parte, la oscinella (mosca del cereal) tiene efectos diferentes en función de la generación de que se trate.
En la primera generación puede destruir el meristemo, lo que puede llevar a planta muerta o espiga abortada.
En la segunda generación deja el grano vano, lo que significa que afecta al llenado de forma intensa o grave.
La fenología se adelanta en Andalucía
En Cádiz, las altas temperaturas de estos días están acelerando la fenología del cultivo. En la comarca Campiña de Cádiz, las parcelas de trigos duros se encuentran en fase de floración-llenado de granos. Los trigos blandos se están adelantando de igual forma con parcelas en fase de grano lechoso.
En Córdoba, los estados fenológicos dominantes se sitúan entre espigado y floración. En general no presentan buen aspecto debido al encharcamiento y a la asfixia radicular que ha sufrido durante el invierno y a la dificultad y tardanza en aplicar abonado de fondo, tratamientos herbicidas y fungicidas.
En La Sierra y Pedroches ha comenzado la siega en verde de los cereales forrajeros para su conservación mediante henificado o ensilado.
En Huelva, en las comarcas Condado Campiña y Condado Litoral, los cereales más adelantados se encuentran en fase de grano lechoso. La subida de temperaturas está acelerando la maduración y se ven parcelas con las espigas en fase de llenado de granos. Se observan algunas parcelas afectadas por enfermedades que no se van a cosechar.
En Granada, en las comarcas de La Vega, Montefrío y zonas bajas de Alhama, los trigos duros se encuentran en estado fenológico de espigado y grano lechoso los más adelantados.
Los trigos blandos de fuerza presentan la misma fenología. No ha habido aplicación de fungicidas, la escasa incidencia de enfermedades en esta zona no lo ha aconsejado. Se han aplicado abonados de cobertera como urea 46% con dosis de 150 kg/ha.
En Jaén, en la comarca de La Loma, los trigos duros se encuentran comenzando el espigado, presentan un desarrollo irregular debido a los encharcamientos en las parcelas. Los trigos blandos se encuentran más retrasados.
El desarrollo es también irregular debido a las lluvias caídas en meses anteriores. Algunas parcelas de trigos duros se han abonado con drones. En los trigos blandos no se han dado aplicaciones.
En Sevilla, los cereales de invierno aceleran su evolución con las elevadas temperaturas. Presentan como fenología dominante la floración y grano lechoso, pueden verse algunas parcelas más atrasadas en fase de espigado y otras más adelantadas en grano pastoso y cogiendo color dorado las espigas.
En las comarcas del Aljarafe y Sierra Norte, los trigos se encuentran espigados en fase de grano lechoso los más avanzados. En algunos casos, no han tenido un gran desarrollo debido a las lluvias persistentes, algunas parcelas presentan problemas de roya amarilla. Se realizan las siegas de mezclas forrajeras para heno.
Cereal de primavera
Las fincas de sorgo en la comarca Campiña de Cádiz se encuentran en fase de nascencia y con las primeras hojitas fuera. Lleva un retraso importante ya que no se pudo entrar antes en las tierras.
En Sevilla, se pueden ver numerosas parcelas de maíz esta campaña en estado de nascencia y desarrollo de las primeras hojas. Prosiguen las labores de adecuación de la infraestructura de riego y preparación del lecho de siembra en la zona arrocera.







