Pablo Izu
Plataforma Tierra
La campaña 2025/2026 se perfila como un ejercicio de reconfiguración para el mercado mundial de la almendra y el pistacho. Dos dinámicas centrales caracterizan el periodo. Por un lado, se observa una recuperación generalizada de los precios tras varios años de cotizaciones débiles. Por otro, se produce un desplazamiento de los pesos geográficos en la oferta mundial, especialmente acusado en el pistacho.
En el caso de la almendra (sin cáscara), la disponibilidad mundial alcanza los 2,06 millones de toneladas (+7,2%), el registro más elevado de la serie histórica, impulsada por un récord productivo en Estados Unidos -que concentra el 76,6% del total mundial- logrado, además, sin ampliación de superficie cultivada, lo que evidencia notables mejoras de rendimiento por hectárea.
El pistacho (con cáscara), en cambio, retrocede un 2,5% hasta 1,36 millones de toneladas debido principalmente a una helada tardía en abril de 2025 y una sequía prolongada en el sureste turco, lo que ha reducido la producción turca en torno a un 69%, cuya cuota mundial cae del 33% al 11%. Estados Unidos absorbe ese vacío con un récord absoluto (+43%) que eleva su cuota hasta el 65,2%. Dado que los daños sobre el arbolado turco pueden prolongarse en el tiempo, este reequilibrio podría tener carácter multianual y no estrictamente coyuntural.
España consolida en este escenario una posición estratégica creciente. La producción nacional de almendra alcanza un máximo histórico próximo a 453 mil toneladas con cáscara (137 mil toneladas en grano), lo que sitúa al país como tercer productor mundial con una cuota del 7,7 %. El pistacho registra un crecimiento aún más claro, con 34.200 toneladas (+41 %), posicionando a España como cuarto productor mundial y principal productor comunitario, con el 86 % de la producción europea.
El sector continúa, además, en plena fase de expansión, con solo el 24% de la superficie nacional de pistacho en producción, frente a cerca de 67 mil hectáreas en plantación joven o primer año, lo que anticipa nuevos crecimientos en próximas campañas. La distribución territorial confirma la concentración en el sureste peninsular para la almendra —lideran Murcia y Granada— y en el centro para el pistacho, donde Castilla-La Mancha aglutina más del 77 % de la superficie nacional.
En el plano de la demanda, el consumo mundial de almendra crece un 3,1 % hasta los 1,65 millones de toneladas, confirmando una tendencia ascendente sostenida vinculada a los hábitos de alimentación saludable. El pistacho, en cambio, retrocede un 4,4 % en consumo agregado, en una contracción que parece responder más a una limitación coyuntural de la oferta que a un debilitamiento estructural de la demanda. Destaca especialmente que la Unión Europea se ha convertido en la primera consumidora mundial de pistacho (+36 %), superando a Estados Unidos y a Turquía, lo que confirma la consolidación de este fruto seco en el mercado europeo, tanto en consumo directo como en aplicaciones gastronómicas.
El comercio exterior español se ha desarrollado en un entorno arancelario complejo, marcado por las medidas estadounidenses de abril de 2025, las contramedidas europeas que contemplaban aranceles del 25 % sobre almendra y del 30 % sobre pistacho americanos, y el posterior acuerdo marco UE-EE. UU. de julio de 2025 que suspendió dichas contramedidas. En 2025 las exportaciones españolas de almendra retroceden un 4,6 % en volumen, pero aumentan un 22,6 % en valor (801 millones de euros), reflejo del fuerte tirón de los precios.
En pistacho, las importaciones marcan un récord histórico de 12.780 toneladas (+17 %), profundizando el déficit comercial hasta los 149 millones de euros, mientras que las exportaciones se concentran en mercados intracomunitarios, sobre todo en Italia. Globalmente, España refuerza su papel como hub comercial europeo, al canalizar aproximadamente el 35 % de las importaciones comunitarias de almendra y el 13 % de las de pistacho.
Los precios reflejan con claridad este nuevo equilibrio. Todas las variedades de almendra registran subidas significativas, encabezadas por Comuna y Largueta, que ya superan sus medias históricas recientes. Marcona y la almendra ecológica recuperan terreno, aunque permanecen por debajo de sus máximos. El pistacho confirma su tendencia ascendente sostenida.
Disponibilidad mundial de almendra y pistacho
En base a los datos que facilita el USDA para la campaña 2025/2026, los dos productos analizados muestran comportamientos divergentes. En el caso de la almendra (sin cáscara), la disponibilidad mundial —que incluye tanto la producción como las existencias iniciales— alcanzará en 2025/2026 los 2,06 millones de toneladas, lo que supone un incremento próximo al 7,2 % respecto a la campaña anterior.
Esta cifra confirma la recuperación iniciada en la campaña anterior y sitúa el agregado mundial en su registro más elevado de la serie histórica. Por su parte, el pistacho (con cáscara) retrocede ligeramente en su disponibilidad mundial, que se sitúa en 1,36 millones de toneladas, un 2,6 % menos que en la campaña anterior.
Este retroceso interrumpe la trayectoria expansiva de las campañas más recientes y se explica, principalmente, por una caída productiva muy acusada en Turquía (-69%), la cual no se ha visto plenamente compensada por el récord absoluto registrado en Estados Unidos (+43%).
Dentro de esta oferta total, hay que tener en cuenta que en la campaña 2025/2026, las existencias iniciales mundiales de almendras y pistachos han experimentado una evolución contraria, reflejo de las dinámicas particulares de cada cultivo. En el caso de las almendras, las existencias iniciales se situaron en torno a las 283.600 toneladas, un nivel ligeramente inferior pero similar al de la campaña anterior (-3%).
Esta estabilidad se produce tras dos campañas consecutivas de fuerte descenso (-9 % en 2023/2024 y -33 % en 2024/2025), que llevaron los inventarios desde el máximo histórico de 476 mil toneladas alcanzado en 2022/2023 hasta el mínimo reciente alcanzado esta campaña.
Esta estabilización de las existencias en niveles relativamente reducidos es uno de los factores que ha contribuido a la recuperación de los precios observados en la campaña actual. Por el contrario, las existencias iniciales de pistachos han experimentado un repunte muy notable alcanzando las 269.100 toneladas, lo que representa un incremento próximo al 27 % en comparación con la campaña anterior.
Si se estudia la distribución de la producción de almendra en 2025/26, se observa cómo el liderazgo absoluto sigue correspondiendo a Estados Unidos, con una producción próxima a 1,36 millones de toneladas (+9,9 %), lo que representa aproximadamente el 76,6 % del total mundial, con California como región productora principal. Lo significativo del comportamiento californiano en esta campaña es que el incremento productivo se ha producido sin un aumento de la superficie cultivada (que está en torno a las 562 mil hectáreas), con lo que el salto productivo se explica fundamentalmente por una mejora del rendimiento por unidad de superficie.
Entre el resto de los productores, la Unión Europea aporta en conjunto cerca de 185 mil toneladas, lo que la sitúa como segundo productor global con un 10,4 % de cuota, mientras que Australia se posiciona como tercer productor mundial con aproximadamente 170 mil toneladas (9,6 % del total mundial). Por último, cabe mencionar otros países como India, Chile y China, con producciones más modestas.
Por otro lado, la producción mundial de pistacho muestra una distribución más repartida entre varios actores clave, aunque la campaña 2025/26 ha alterado significativamente los pesos relativos respecto a la campaña anterior.
Estados Unidos consolida su liderazgo con una producción próxima a 713 mil toneladas, lo que supone un récord absoluto y un incremento del 43 % respecto a la campaña anterior, haciendo que su cuota mundial se eleve hasta el 65,2%, frente al 43% del ejercicio anterior. Turquía, en sentido contrario, ha experimentado una caída productiva muy acusada, ya que según las estimaciones del USDA, la producción turca se situaría en torno a las 120 mil toneladas, lo que supondría un descenso cercano al 70% respecto a la campaña anterior y una pérdida de cuota mundial que pasaría del 33% al 11%.
Esta situación ha sido el resultado de una combinación de factores, entre ellos una helada tardía especialmente intensa registrada en abril de 2025, reconocida oficialmente por el Ministerio de Agricultura turco, y una sequía prolongada en el sureste del país, donde se concentra la mayor parte de la producción turca de pistacho, especialmente en la región de Gaziantep.
Conviene señalar que el daño causado por la helada de abril de 2025 podría tener efectos prolongados en las próximas campañas, con lo que, de confirmarse este escenario, el reequilibrio geográfico del mercado mundial del pistacho tendría carácter multianual y no estrictamente coyuntural.
Irán, con unas 200 mil toneladas (18 % del total), continúa siendo un actor relevante, aunque con menor peso que en décadas anteriores debido a factores como las sanciones internacionales, los problemas hídricos y las limitaciones logísticas.
A estos factores estructurales se ha sumado recientemente un nuevo elemento de presión, ya que la guerra con Estados Unidos y las restricciones en el Estrecho de Ormuz han introducido una disrupción logística adicional sobre un mercado que ya venía tensionado por menor cosecha, sequía y problemas energéticos.
Más que una simple caída de las exportaciones, parece observarse una reorientación parcial de los flujos, con la pérdida de peso de los destinos del Lejano Oriente, mientras ganan importancia relativa Turquía, como hub de reexportación, los países de la CEI y el subcontinente indio. Esta situación reduce la regularidad del suministro iraní hacia los mercados internacionales y favorece que parte de la demanda europea y asiática sea cubierta por producto estadounidense.
El impacto es especialmente relevante en el mercado del pistacho pelado o kernel, donde Irán ha tenido tradicionalmente una posición competitiva por calidad, sabor y contenido graso. La disrupción logística coincide además con un fuerte crecimiento de la demanda industrial de pistacho para cremas, rellenos, coberturas y elaborados de confitería, impulsada por el fenómeno del chocolate de Dubái (que se analiza más adelante en el apartado de demanda).
A diferencia del pistacho con cáscara destinado al consumo directo, este segmento utiliza de forma más intensiva pistacho pelado, triturado o transformado, por lo que cualquier restricción en la salida de producto iraní tensiona de manera desproporcionada el mercado de kernels. Como resultado, esa escasez relativa de materia prima para la industria puede estar trasladándose con mayor rapidez a los precios de ingredientes, pastas y cremas de pistacho que al mercado tradicional con cáscara.
Retomando el panorama por regiones, Siria mantiene una producción estimada en 20 mil toneladas (1,8 %), tras una fuerte caída interanual. Por último, la Unión Europea, con aproximadamente 40 mil toneladas (3,7 %), se perfila como un productor menor pero creciente, gracias al auge del cultivo en España.
El motor californiano
Vista la importancia de EEUU conviene detenerse en su estructura interna, ya que su comportamiento condiciona en gran medida la dinámica global de ambos cultivos. California concentra prácticamente la totalidad de la producción de almendra y pistacho de Estados Unidos, lo que convierte el análisis de su base productiva en una pieza clave para anticipar la evolución del mercado en los próximos años.
En el caso de la almendra, la superficie en producción se ha expandido de forma sostenida durante la última década y media, pasando de aproximadamente 310 mil hectáreas en 2010 a unas 565 mil en la actualidad, lo que supone prácticamente un 82 % de incremento en dieciséis años. Sin embargo, este crecimiento muestra signos claros de desaceleración desde 2022, con una curva que tiende a aplanarse y que apunta a una fase de madurez del cultivo en su principal región productora.
El pistacho, en cambio, mantiene una trayectoria ascendente sin signos de saturación, pasando de unas 55 mil hectáreas en 2010 a aproximadamente 210 mil en 2025, lo que supone que la superficie californiana en producción se ha multiplicado prácticamente por cuatro en el mismo periodo.
conviene observar la ratio de renovación de la superficie productiva, calculado como el cociente entre la superficie no productiva (plantaciones jóvenes y de primer año) y la superficie en producción. Este indicador permite valorar el ritmo de plantación reciente frente a la base ya en producción, y se contrasta con la tasa teórica de reemplazo —el valor por debajo del cual la superficie productiva tendería a estabilizarse o reducirse— estimada en torno al 12 % para la almendra y al 10 % para el pistacho, en función de los años no productivos y la vida útil de cada árbol.
En la almendra californiana, la ratio se ha situado de forma consistente entre el 11 % y el 22 % desde el año 2000, con un valor de 19,3 % en 2022. Este nivel se mantiene claramente por encima de la tasa teórica de reemplazo (12 %), si bien la superficie en producción muestra un aplanamiento marcado desde 2022.
Esta aparente contradicción es coherente con un sector en fase de madurez, en el que una parte significativa de las plantaciones jóvenes ya no responde a un crecimiento neto de la superficie, sino a la reposición de plantaciones envejecidas que se van arrancando. La almendra californiana se encontraría así en una fase de renovación estructural más que de expansión. En el pistacho, por el contrario, la ratio se ha movido históricamente entre el 25% y el 38%, situándose en el 30,2 % en 2022, muy por encima de su tasa teórica de reemplazo (10%).
En este caso, además, la superficie en producción continúa creciendo de forma sostenida, sin signos de aplanamiento, lo que confirma que el ritmo de plantación está respondiendo a una expansión neta de la base productiva y no a un proceso de reposición. El sector pistachero estadounidense mantiene así una trayectoria expansiva agresiva, con una ratio que prácticamente triplica al necesario para mantener estable la superficie productiva.
Situación en España
Según los datos publicados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), la producción total de frutos secos en España alcanzó cifras especialmente elevadas en el año 2025, con la almendra y el pistacho como protagonistas indiscutibles del crecimiento del sector (en el momento en el que se elabora este informe no se han publicado todavía las previsiones para 2026).
La almendra registra una producción próxima a las 453 mil toneladas (con cáscara), lo que supone un incremento próximo al 23 % respecto a la campaña anterior y marca un récord histórico para el cultivo en el país. Aplicando el factor de conversión establecido por el MAPA, la producción española se situaría en torno a las 137 mil toneladas en grano, lo que consolida a España como tercer productor mundial de almendra, con una cuota próxima al 7,7 % del total mundial.
En cuanto al pistacho, la producción nacional alcanza aproximadamente las 34.200 toneladas con cáscara, lo que supone un incremento próximo al 41 % respecto a la campaña anterior. Estas cifras posicionan al país como cuarto productor mundial de pistacho, con una cuota próxima al 3,1 % del total global y un peso comunitario muy destacado, ya que representa aproximadamente el 86 % de la producción de la Unión Europea. A diferencia de la campaña anterior, en la que el pistacho había sufrido una caída productiva del 25 %, la presente campaña confirma el potencial expansivo del cultivo. Esta evolución no solo refleja un buen año productivo, sino también el efecto progresivo de las plantaciones que van entrando en producción tras varios años en formación.
Por otro lado, un análisis de la superficie cultivada en sus distintos estados nos permite identificar algunas tendencias clave.
El almendro se consolida como el cultivo de fruto seco dominante en España, con una superficie total próxima a las 734.418 hectáreas según los datos disponibles. De esta superficie, unas 607 mil hectáreas se encuentran ya en producción, es decir, el 83 %, lo que evidencia su madurez como sector productivo. Sin embargo, la presencia de cerca de 119 mil hectáreas en plantación joven y unas 8 mil hectáreas en su primer año, en un escenario en el que la superficie está cayendo y la de regadío está estancada, sugiere que el sector se está transformando.
El pistacho continúa posicionándose como el cultivo de frutos secos con mayor dinamismo y proyección de crecimiento. En 2025, la superficie total se sitúa próxima a las 89 mil hectáreas, frente a las 83 mil del año anterior. La estructura interna del cultivo confirma su fase temprana de desarrollo, ya que solo unas 21 mil hectáreas (24 %) están en producción, mientras que cerca de 61 mil hectáreas (69 %) están en plantación joven y otras 6.200 hectáreas (7 %) en su primer año. Este perfil indica que el pistacho mantiene una fase de inversión sostenida y que su producción nacional podría seguir creciendo en los próximos ejercicios a medida que las plantaciones jóvenes alcancen su periodo de plena producción.
el cultivo de pistacho en España ha continuado su expansión en 2025. Según los últimos datos disponibles, la superficie en regadío sigue ganando peso relativo, pasando de 40.006 hectáreas en 2024 a aproximadamente 43.116 en 2025, lo que la sitúa próxima a las 46.678 hectáreas en secano. La estructura del cultivo confirma así un equilibrio creciente entre ambos sistemas de manejo, lo que refleja la apuesta del sector por una intensificación progresiva, especialmente en las zonas con disponibilidad hídrica.
Distribución Territorial
A modo de conclusión para este apartado, y con idea de tener una imagen completa de la situación nacional, se muestra a continuación la distribución provincial de la superficie de los cultivos de almendra y pistacho.
En el cultivo del almendro en España, según los datos del Esyrce 2025, las mayores concentraciones de superficie se localizan en el sureste peninsular, especialmente en las provincias de Murcia y Granada, que lideran con claridad el ranking nacional.
De igual modo, el análisis de la distribución provincial del cultivo del pistacho pone de manifiesto una alta concentración territorial, especialmente en determinadas zonas del centro peninsular, con un fuerte dominio de la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, que aglutina más del 77 % de la superficie nacional. Un dato relevante de la campaña 2025/2026 es que la superficie regional de pistacho en Castilla-La Mancha ha experimentado un salto importante, pasando de aproximadamente 63 mil hectáreas en 2024 a más de 68 mil hectáreas en 2025, lo que representa un incremento del 6,5 % en un solo año.
Demanda Mundial
Durante la campaña 2025/2026, el consumo mundial de frutos secos se estima que mantenga una trayectoria globalmente positiva, aunque con comportamientos diferenciados entre los dos productos analizados.
En particular, el consumo de almendras se sitúa en torno a los 1,65 millones de toneladas (sin cáscara), lo que representa un crecimiento próximo al 3,1 % respecto a la campaña anterior. Este nuevo incremento confirma que la demanda global de almendras se mantiene en una senda ascendente.
Por su parte, el pistacho muestra en esta campaña un comportamiento diferente. En 2025/2026, el consumo mundial se estima en torno a 1,06 millones de toneladas, lo que supone un ligero retroceso del 4,4 % respecto a la campaña anterior. Este descenso interrumpe la trayectoria de crecimiento observada en ejercicios anteriores y refleja, en gran medida, el efecto de la menor disponibilidad mundial como consecuencia del desplome productivo turco. Conviene por tanto matizar que se trata más de una limitación coyuntural por el lado de la oferta que de una caída estructural de la demanda.
Principales consumidores de almendra
Pasando al pistacho, en la campaña 2025/2026 se produce un cambio significativo respecto al ejercicio anterior, ya que la Unión Europea pasa a ser el primer consumidor mundial de pistacho, superando a Estados Unidos y a Turquía. Este resultado, que supone un incremento próximo al 36 % respecto a la campaña anterior, refleja la consolidación del pistacho como producto habitual en el mercado europeo, tanto en consumo directo como en aplicaciones gastronómicas.
Este salto del consumo europeo parece responder a una combinación de factores: como son la consolidación del pistacho en múltiples categorías alimentarias, el mayor dinamismo de la demanda de ingredientes y elaborados, y el impulso asociado al fenómeno del “chocolate de Dubái, que aunque podría pensarse que se trata de una moda pasajera, muchas voces del sector apuntan en sentido contrario, ya que el pistacho se ha incorporado de forma transversal a múltiples categorías —chocolates, helados, cafés, bollería, snacks— en un proceso que parece consolidar el producto en el imaginario gastronómico europeo más allá del fenómeno viral inicial.
Por otro lado, cabe destacar cómo Turquía, que en la campaña anterior figuraba como mayor consumidor mundial con 260 mil toneladas, retrocede ahora hasta unas 185 mil toneladas, lo que supone un descenso próximo al 29 %. Este retroceso responde directamente a la caída productiva nacional, que ha limitado el consumo doméstico habitual. Por el contrario, Estados Unidos se sitúa en torno a las 225 mil toneladas, lo que supone un incremento del 22 % interanual en el consumo del país norteamericano.
Comercio Exterior
Durante el año 2025, el mercado de la almendra y el pistacho se ha desarrollado en un contexto internacional complejo marcado por movimientos arancelarios significativos entre los principales bloques comerciales. Antes de entrar en detalle de las cifras de comercio españolas, conviene contextualizar el escenario arancelario, para así trazar el marco sobre el cual se ha movido dicho comercio en 2025.
El contexto arancelario internacional
El año 2025 ha estado marcado por una sucesión de eventos arancelarios entre los principales bloques productores y consumidores. Tras la entrada del nuevo gobierno estadounidense en enero de 2025, Estados Unidos impuso aranceles generales del 10 % a múltiples países entre el 5 y el 12 de abril de 2025, así como aranceles adicionales recíprocos a determinados socios comerciales, entre ellos la Unión Europea.
La Unión Europea respondió preparando contramedidas, entre ellas, algunas específicas sobre frutos secos americanos, que contemplaban un arancel del 25 % sobre las almendras estadounidenses con entrada prevista para el 1 de diciembre de 2025 y un arancel del 30 % sobre los pistachos americanos con entrada prevista para el 7 de febrero de 2026. La sola amenaza de estos aranceles introdujo en el mercado un factor de incertidumbre que pudo haber acelerado determinados flujos comerciales durante la primavera y el inicio del verano.
El 27 de julio de 2025 se alcanzó un acuerdo marco entre la Unión Europea y Estados Unidos, en virtud del cual se establecía un arancel general del 15 % sobre la mayoría de los productos europeos entrando en Estados Unidos a cambio de la suspensión de las contramedidas europeas, incluida la arancelaria sobre almendras y pistachos.
Es prematuro cuantificar con precisión el alcance final de todos estos movimientos sobre las cifras comerciales españolas de 2025, no obstante, lo que sí cabe afirmar es que la sola existencia de este marco de tensión arancelaria ha introducido en el mercado un factor de incertidumbre que conviene tener presente al analizar las cifras de la campaña.
Comercio exterior de la almendra
En el caso de la almendra, las exportaciones españolas en 2025, en grano, alcanzaron las 120.880 toneladas, lo que representa un ligero descenso del 4,6 % en volumen respecto al año anterior. En términos de valor, sin embargo, las exportaciones se incrementaron un 22,6 %, alcanzando los 801 millones de euros, lo que refleja el efecto de la subida de precios.
Por su parte, las importaciones registraron una caída más acusada en volumen, situándose en aproximadamente 97.500 toneladas, un 5,8% menos que en la campaña anterior. En valor, sin embargo, el incremento fue muy notable, ya que alcanzaron los 503 millones de euros, lo que supone un aumento del 40,5% interanual. Esta divergencia entre volumen y valor confirma la fuerte subida del precio medio de importación, que pasó de 3,46 €/kg en 2024 a 5,2 €/kg en 2025, un incremento del 49%.
Como resultado final, el saldo comercial de la almendra se mantuvo positivo en 2025, con un superávit próximo a las 23.370 toneladas y unos 298,3 millones de euros, niveles muy similares a los del año anterior pese a la contracción de los volúmenes comercializados.
Es importante señalar que para las exportaciones españolas de almendra los principales destinos siguen siendo Alemania, Italia y Francia, con cuotas próximas al 23 %, 21 % y 20 % respectivamente, lo que conjuntamente supone casi dos tercios del volumen exportado. Otros mercados europeos, como Países Bajos y Portugal, mantienen una participación menor. En el lado de las importaciones, España revela una clara dependencia de Estados Unidos como principal proveedor, que aporta aproximadamente el 79 % del volumen importado, lo que en 2025 supuso unas 76 mil toneladas.
Comercio exterior del pistacho
En lo que se refiere al comercio exterior del pistacho, las exportaciones españolas alcanzaron aproximadamente 3.380 toneladas, lo que supone un descenso interanual del 3,8 % en volumen, pero un crecimiento del 17,1 % en valor, situándose en 58,7 millones de euros. El descenso del volumen exportado se podría explicar, en parte, por la subida del precio medio, que pasó de 14,3 €/kg en 2024 a 17,4 €/kg en 2025 (+22%).
Las importaciones, por su parte, crecieron de forma significativa, alcanzando las 12.780 toneladas, un incremento próximo al 17 % respecto a la campaña anterior, marcando un récord histórico. En valor, el incremento fue del 33,5 %, hasta los 207,9 millones de euros. Este crecimiento refleja tanto el aumento de la demanda interna como el crecimiento del rol de España como plataforma logística europea para este producto. Como consecuencia, el saldo comercial del pistacho permanece en terreno negativo, con un déficit que se ha incrementado con respecto al año anterior, aproximándose a las 9.400 toneladas (+27 %) y a los 149 millones de euros (+41 %).
En cuanto a la distribución de las exportaciones, el pistacho español muestra una concentración mucho mayor que la almendra. Italia es el destino dominante, absorbiendo cerca del 42 % del volumen total exportado. Le siguen, con cuotas significativamente menores, Polonia (12 %), Países Bajos (11 %) y Francia (9 %).
El conjunto de exportaciones intracomunitarias supera el 85 % del total. Por su parte, en las importaciones de pistacho, España revela igualmente una fuerte dependencia de Estados Unidos, que aporta aproximadamente el 82 % del volumen importado. Irán, segundo proveedor mundial del producto, ocupa una posición marginal en las compras españolas con poco más del 6 %, condicionado por las sanciones internacionales que limitan su capacidad comercial.
El papel estratégico de España como hub comercial
Cuando se observa el comercio exterior español en el contexto de la Unión Europea, emerge con claridad el papel estratégico de España como hub comercial del mercado europeo de frutos secos. En 2025, España ha representado aproximadamente el 35 % del volumen de almendra importada por toda la UE-27 desde países terceros y cerca del 13 % del pistacho. Esto significa que uno de cada tres kilos de almendra que entra en territorio comunitario lo ha hecho a través de España.
Esta posición se explica por varios factores combinados: España es a la vez un gran productor nacional, un gran comprador de producto estadounidense, y un redistribuidor relevante hacia el resto de la Unión Europea. El conjunto de estas dinámicas configura un patrón en el que España opera simultáneamente como productor, importador y plataforma logística.
Un dato que conviene resaltar en la campaña 2025 es la divergencia entre el comportamiento importador español y el comunitario, ya que mientras que España redujo sus importaciones de almendra un 5,8 % en volumen, la UE-27 en su conjunto las incrementó un 11,8 %, hasta superar las 277 mil toneladas. Esta divergencia obedece probablemente a la combinación de varios factores.
En primer lugar, el récord productivo nacional, que reduce la necesidad de importar materia prima por parte de la industria española.
En segundo lugar, el diferencial de precios en un entorno de cotizaciones al alza, donde el precio medio de exportación española se ha situado en torno a 6,6 €/kg, mientras que el precio en origen de la almendra estadounidense ha estado contenido por el récord productivo californiano, abriendo un margen favorable a las compras para los importadores europeos no españoles.
A este diferencial se ha sumado un efecto cambiario relevante, ya que la apreciación del euro frente al dólar (en torno al 8 % entre el primer y el segundo trimestre de 2025) ha abaratado la almendra estadounidense en términos de euros.
Reservas mundiales
Una de las dimensiones más relevantes para entender el comportamiento del mercado de frutos secos es el nivel y evolución de los stocks mundiales finales previstos, ya que su dinámica condiciona de manera significativa la formación de precios durante el año.
En la campaña 2025/2026, los stocks finales mundiales se prevé que muestren una recuperación marcada en almendra y una estabilización en niveles altos en pistacho, en ambos casos tras movimientos relevantes en los principales países productores.
En el caso de la almendra, las existencias finales se situarían en torno a las 364 mil toneladas, lo que supone un incremento próximo al 28 % respecto a la campaña anterior, en la que los stocks habían alcanzado un mínimo reciente de unas 284 mil toneladas. Esta recuperación se explicaría fundamentalmente por la acumulación de inventario en Estados Unidos (+37 %) como consecuencia del récord productivo de la campaña.
En pistacho, los stocks finales mundiales se situarían en aproximadamente 270 mil toneladas, un nivel similar al de la campaña anterior y que constituye el máximo histórico de la serie. Este nivel agregado, sin embargo, esconde un movimiento geográfico relevante, donde se espera que Estados Unidos más que duplique sus stocks (de unas 63 mil a 130 mil toneladas), mientras que Turquía los reduzca en aproximadamente un tercio (de 200 mil a 135 mil toneladas), en un movimiento que sugiere una liberación parcial de inventario ante el desplome productivo nacional.
Precios
Durante la campaña 2025/2026, el mercado de la almendra y el pistacho en España ha mostrado signos generalizados de recuperación de los precios, confirmando la inflexión iniciada en la campaña anterior tras varios años de cotizaciones bajas. Sin embargo, la magnitud de esta recuperación ha sido muy desigual entre las distintas variedades.
El rebote desigual de la almendra
La variedad Comuna ha protagonizado el mayor crecimiento de la campaña, con un precio medio próximo a los 4,70 €/kg en lo que llevamos de 2025/2026, lo que supone un incremento próximo al 18 % respecto a la campaña anterior (3,98 €/kg). Esta subida se enmarca en un proceso de recuperación que ya se había iniciado en la campaña 2024/2025, después del mínimo de 2023/2024 (2,75 €/kg). La Comuna se posiciona así como la variedad con la trayectoria más expansiva del periodo analizado, situándose en 2025/2026 en el máximo absoluto de las 4 campañas anteriores y casi un 39 % por encima de su propia media histórica reciente (3,39 €/kg en las cuatro campañas previas).
En el caso de la Largueta, el precio medio de la campaña actual se sitúa en torno a los 5,22 €/kg, con un crecimiento próximo al 18 % frente a 2024/2025 (4,44 €/kg). Este comportamiento marca una recuperación clara tras la fuerte caída experimentada en la campaña 2023/2024 (3,89 €/kg) y sitúa a la variedad en el máximo del periodo analizado, claramente por encima de su media histórica (4,57 €/kg, lo que supone un 14 % de mejora).
Por su parte, la Marcona, tradicionalmente considerada una de las variedades de mayor calidad y valor comercial, ha alcanzado un precio medio próximo a 5,70 €/kg hasta el momento en 2025/2026, lo que supone un incremento próximo al 10 % respecto a 2024/2025 (5,19 €/kg). La recuperación de la Marcona, aunque positiva, es más moderada que la observada en la Comuna o la Largueta, y conviene destacar que sus cotizaciones de la campaña actual se mantienen todavía un 4 % por debajo de su propia media histórica reciente (5,92 €/kg). El precio sigue, además, claramente alejado de los máximos del periodo, alcanzados en 2022/2023 (6,82 €/kg).
En cuanto a la almendra ecológica, su evolución ha mostrado también un comportamiento singular. El precio medio en lo que va de campaña 2025/2026 se sitúa en torno a 5,55 €/kg, lo que supone un incremento próximo al 15 % respecto a la campaña anterior (4,84 €/kg). Sin embargo, conviene matizar la lectura de esta recuperación, ya que el precio actual sigue situándose más de un 7 % por debajo de la media histórica reciente del producto (5,98 €/kg) y muy lejos de los máximos del periodo, registrados en 2021/2022 (7,82 €/kg).
En conjunto, las dos variedades de uso más industrial y de mayor volumen (Comuna y Largueta) han recuperado e incluso superado sus medias históricas, mientras que las variedades de mayor valor unitario (Marcona y, sobre todo, Ecológica) siguen sin alcanzar sus niveles medios habituales.
El comportamiento estructural del pistacho
Por último, la evolución del precio del pistacho con cáscara (Kerman, calibre 20/22) en España durante la campaña 2025/2026 ha confirmado el comportamiento más sostenido y estable de todo el periodo analizado. El precio medio de la campaña actual se sitúa en 5,43 €/kg, lo que supone un incremento próximo al 8 % respecto a la campaña anterior (5,03 €/kg). Este nivel se sitúa, además, un 18 % por encima de la media histórica reciente del producto (4,60 €/kg).
A diferencia de las variedades de almendra, el pistacho ha mostrado una trayectoria ascendente sostenida sin excepciones, pasando de un precio medio de 4,25 €/kg en la campaña 2021/2022 a los 5,43 €/kg actuales. Esto supone un crecimiento acumulado próximo al 28 % en cuatro campañas, con una secuencia progresiva de incrementos de entre el 3 % y el 9 % por campaña. El precio del pistacho en 2025/2026 marca, además, el máximo absoluto del periodo analizado.







